Hoy en día, la seguridad se ha convertido en un asunto crucial para los residentes de comunidades, quienes cada vez se sienten más preocupados por su integridad. Según la opinión de administradores experimentados y lo que dictan los reglamentos de copropiedad, la seguridad no es solo una preocupación administrativa, sino una responsabilidad compartida entre todos los miembros de la comunidad. Nelly Reveco, destacada miembro del Colegio de Administradores, ha manifestado que, aunque la tecnología ofrece herramientas valiosas para la seguridad, esta no reemplaza la importancia de la prevención activa por parte de los residentes. Subraya que un simple descuido, como dejar una puerta abierta o no reportar irregularidades, puede abrir brechas de vulnerabilidad en el sistema de seguridad establecido.
En este contexto, el rol de la administración dentro de las comunidades se torna fundamental. Como lo explica Reveco, los administradores no deben limitarse a instalar tecnologías de seguridad, sino que también deben asegurar que el personal esté debidamente capacitado y que existan procedimientos claros. La inducción de nuevos conserjes sobre las características de cada comunidad es vital para evitar suposiciones erróneas sobre su experiencia previa. Cada edificio tiene sus particularidades y una instrucción adecuada puede marcar la diferencia en la eficacia de la seguridad.
El control de acceso de las visitas es otro aspecto clave para mantener la seguridad en las comunidades. La experta Nelly Reveco destaca que el conserje desempeña un papel crucial al verificar la identidad de las personas que desean ingresar al edificio. Este proceso incluye la solicitud de cédulas de identidad y la comunicación con los residentes para confirmar el ingreso de visitas. De esta forma, se crea un registro que permite tener trazabilidad sobre quién estuvo en el edificio y a qué departamento se dirigía, reforzando así la percepción de seguridad en la comunidad. Es esencial que la administración proporcione las herramientas necesarias para que los conserjes puedan realizar estas funciones de manera efectiva.
La reciente modificación en la legislación sobre seguridad privada plantea nuevos retos y oportunidades para las comunidades. La Ley N.º 21.659, que entró en vigor en marzo de 2024, introduce cambios importantes para los trabajadores de seguridad, incluidos los conserjes, quienes ahora deberán someterse a una capacitación especializada si deciden desempeñar funciones de seguridad. Este nuevo régimen no obliga a todos los conserjes a realizar la antigua capacitación OS10, lo cual podría beneficiar a aquellos que no se encuentran en funciones de seguridad, ya que ahora tienen la opción de participar de forma voluntaria. Este enfoque permite adaptar la capacitación a las necesidades específicas de cada edificio.
Finalmente, Nelly Reveco recomienda que los comités de administración prioricen la contratación de personal que cuente con capacitaciones y certificaciones en seguridad. Exhorta a que todos los eslabones de la comunidad, desde la administración hasta los residentes, trabajen en conjunto para garantizar la efectividad de los protocolos de seguridad. La capacitación constante, el cumplimiento de normas y la colaboración de los residentes son claves para fortalecer la seguridad comunitaria. La tecnología es una herramienta poderosa, pero su efectividad depende del correcto uso que se le dé, por lo que es fundamental que todos en la comunidad asuman su rol para proteger el entorno que habitan.





