La situación laboral en Chile se complica nuevamente, con una tasa de desocupación que alcanzó el 9,5% entre mayo y julio, lo que representa aproximadamente 981 mil personas sin empleo. Además, el número de ocupados ha sufrido una ligera caída del 0,2% en el transcurso de un año. Estas cifras no son meras estadísticas; detrás de cada un de esos números hay personas con historias y necesidades que requieren atención y soluciones concretas por parte del sector público y privado. La pregunta que surge no es solo cómo recuperar los empleos perdidos, sino también cómo adaptar el mercado laboral a las nuevas realidades económicas y tecnológicas que se presentan en la actualidad.
La digitalización ha transformado drásticamente la forma en que trabajan las personas y, por ende, la estructura del mercado laboral. Ya no se trata solo de empleos tradicionales, sino también de nuevos modelos de negocio accesibles a través de dispositivos electrónicos. La posibilidad de desarrollar trabajos desde la comodidad de un computador o un teléfono ha democratizado el acceso a diversas oportunidades y ha permitido a personas de diferentes lugares del país incorporarse al mercado laboral de maneras que hace años eran inimaginables. Esta flexibilidad abre nuevas oportunidades, sobre todo para aquellos con el espíritu emprendedor y los conocimientos necesarios.
Un sector que ha visto un notable cambio debido a esta digitalización es el corretaje inmobiliario. Tradicionalmente, esta actividad dependía de conexiones locales y del conocimiento del terreno. Sin embargo, con el avance de la tecnología, ahora un asesor que habita en regiones puede capacitarse virtualmente y acceder a proyectos en diversas ciudades, incluso en el ámbito internacional. Esto significa que la ubicación geográfica ya no es una barrera, lo que permite a muchas personas aprovechar su experiencia y habilidades de manera más efectiva, fomentando así el trabajo independiente.
Desde Rabbitts Capital, estamos comprometidos con esta transformación laboral y hemos desarrollado un modelo que integra capacitación y herramientas digitales para potenciar la labor de los asesores. Creemos firmemente que la inteligencia artificial no solo debe ser vista como una opción para reemplazar fuerza laboral, sino como un recurso que puede ampliar y complementar las capacidades de las personas en sus trabajos. A pesar del avance tecnológico, las relaciones humanas y el asesoramiento personal siguen siendo cruciales en el contexto comercial, resaltando la necesidad de un enfoque híbrido que combine ambas dimensiones.
El verdadero desafío del mercado laboral actual en Chile no reside únicamente en la creación de empleos tradicionales, sino en fomentar un entorno que permita a las personas acceder a oportunidades económicas válidas y sostenibles. Esto implica ofrecer capacitación, acceso a tecnología moderna y la capacidad de conectarse con mercados más amplios, especialmente en regiones fuera de Santiago. A medida que el país enfrenta un desempleo del 9,5%, es crucial empezar a formular planes que no solo se enfoquen en recuperar lo que se ha perdido, sino también en cómo construiremos un futuro laboral resiliente y adaptado a las exigencias del siglo XXI.





