La reciente aprobación de la Ley n.º 21.748 ha ampliado considerablemente el acceso a subsidios de vivienda en Chile, elevando el número de estos beneficios a 80 mil. Esto se traduce en un incremento del valor máximo de las viviendas elegibles, que ahora pueden alcanzar hasta 6.000 UF. Además, la extensión de la vigencia del subsidio hasta el 31 de mayo de 2028 permite que una mayor cantidad de familias, que representan el 89 % del total de las 99.613 viviendas nuevas sin vender en el país, puedan postular a este apoyo financiero. El sector inmobiliario ve en esta medida una oportunidad para revitalizar el mercado, aunque existen retos pendientes que deben ser considerados por los potenciales compradores.
Uno de los principales retos que enfrentan las familias está relacionado con la capacidad de reunir el pie de la vivienda. Aunque muchos pueden tener la capacidad de pagar un dividendo mensual similar al arriendo actual, el ahorro para el pie puede ser una tarea complicada. Es importante destacar que el mecanismo del FOGAES, que facilita el acceso a crédito hipotecario, no elimina la necesidad de una evaluación bancaria previa ni garantiza la aprobación de un préstamo. Así lo expuso Pablo Quappe, director de EXP Realty Chile para la región de Latinoamérica y el Caribe, quien también recordó que, aunque se vislumbren mejores condiciones de financiamiento, el cumplimiento de los requisitos establecidos por las instituciones financieras es fundamental.
En este nuevo escenario, Quappe recomendó a los compradores informarse exhaustivamente sobre las condiciones del beneficio, realizar el proceso de postulación y no asumir que la disponibilidad de subsidios garantiza automáticamente el acceso a una vivienda. Este subsidio está diseñado principalmente para quienes buscan su primera vivienda nueva, lo que implica que aquellos que anteriormente podían optar a casas de hasta 4.000 UF ahora tendrán la oportunidad de buscar propiedades de mayor valor, siempre y cuando su situación financiera lo permita. Sin embargo, el experto advirtió que aumentar el presupuesto no necesariamente resulta en una decisión favorable, instando a evaluar cuidadosamente la capacidad financiera a largo plazo.
En términos de demanda, Quappe anticipa que podrá haber un incremento en las consultas y visitas a proyectos nuevos y propiedades usadas. Sin embargo, esta no implicará un aumento inmediato y significativo en la demanda general del mercado. Los compradores continuarán valorando otros factores como la ubicación, la conectividad y las características de la propiedad, elementos que son cruciales especialmente en el sector de viviendas usadas. Por lo tanto, aunque la medida tiene el potencial de ampliar el mercado, no se espera que esto se traduzca automáticamente en un incremento en las propiedades disponibles.
Por último, Quappe subrayó la importancia de que los compradores realicen una evaluación de su capacidad de financiamiento y consideren múltiples opciones antes de decidir la compra. Se destaca la relevancia de contar con un historial financiero sólido, la aprobación previa del crédito hipotecario y una planificación cuidadosa del presupuesto total disponible, incluyendo un margen para gastos adicionales. Comprar una vivienda no debe ser impulsado únicamente por un beneficio disponible, sino que cada decisión debe ser evaluada bajo criterios de sostenibilidad financiera a largo plazo.





