La tercera edición del Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos, presentado en octubre de 2026, reveló un preocupante descenso en el promedio general del sector empresarial en Chile. Realizado por la Fundación Generación Empresarial y el Centro Futuros Empresariales de la Universidad Adolfo Ibáñez, el estudio incluyó a 131 organizaciones, mostrando una caída notable de siete puntos respecto al año anterior, con un promedio de 53,1 sobre 100. Este retroceso enfatiza la necesidad de mejorar la evaluación y el seguimiento de las prácticas socioambientales, a pesar de la alta adopción de códigos de ética y mecanismos de denuncia. Resulta crucial para la gobernanza y la sostenibilidad de las empresas en el país.
Nueva evaluación del Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos
La reciente edición del Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos ha revelado una preocupante disminución en la performance del sistema empresarial en Chile. El estudio, que ahora reúne a 131 organizaciones, reportó un promedio global de 53,1 puntos, una caída notable de siete puntos respecto al año anterior. Esta baja en la evaluación ha suscitado un llamado de atención sobre la verdadera eficacia de las prácticas de gobernanza adoptadas por estas entidades. La inclusión de nuevas empresas cerradas en la muestra ha acentuado este retroceso, pues representa el 65% de la total, con un promedio de solo 48,2 puntos, mucho más bajo que el promedio de las empresas abiertas, que alcanzan 63,9 puntos. Este fenómeno no solo da cuenta de un cambio en la composición, sino que también refleja una tendencia preocupante entre las organizaciones que han participado en varias ediciones del índice, cuyos puntajes han disminuido significativamente.
El informe destaca a las 57 empresas que participaron en el índice durante 2025 y 2026, las cuales redujeron sus puntajes en 1,8 puntos. Por otro lado, las 23 organizaciones que han pasado por las tres versiones del índice han visto una caída drástica desde los 70 puntos en 2024 hasta los 62 puntos en la actualidad. Esta tendencia alerta sobre una posible falta de compromiso o mejora continua en las políticas de gobernanza que no se está reflejando en una evolución positiva, destacando que el 64% de las organizaciones se ubicaron en un tramo bajo, lo que sugiere serias deficiencias en sus prácticas de gobernanza corporativa.
Brechas en la evaluación de riesgos y desempeño socioambiental
A pesar de que el Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos muestra fortalezas en áreas como el cumplimiento ético, existen brechas notablemente críticas en el desempeño socioambiental y la evaluación de riesgos. De acuerdo con los datos, la dimensión de Vinculación con el Entorno, Evaluación y Seguimiento obtuvo el puntaje más bajo con solo 12,6 puntos. En particular, la subdimensión de Desempeño Socioambiental es alarmante, con un escaso 2,8 puntos sobre 11,1. Estos números subrayan la desconexión que existe entre el cumplimiento de políticas y la integración efectiva de consideraciones ambientales y sociales en la gestión corporativa.
Aunque el 68% de las empresas incluye riesgos climáticos en sus matrices de evaluación, sólo el 43% realiza revisiones frecuentes sobre el cumplimiento de compromisos ambientales a nivel directivo. Esto pone de manifiesto una inconsistencia entre la intención de evaluar dichos riesgos y la realidad de la gestión corporativa que los ignora. La falta de inclusión de variables ambientales en la evaluación formal de los gerentes generales refleja una crítica necesidad de mejorar en su desempeño socioambiental.
Códigos de ética y cumplimiento ético en organizaciones
El Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos también ha revelado que, a pesar de la alta adopción de códigos de ética en las organizaciones, estos documentos no se están implementando de manera efectiva en la práctica. El estudio menciona que un impresionante 90% de las entidades cuenta con códigos diseñados para regular conflictos de interés, mientras que el 89% tiene políticas anticorrupción y el 84% dispone de canales públicos de denuncia. Sin embargo, las cifras también indican que la mera existencia de estas políticas no se traduce en una mejora clara en la gestión y toma de decisiones en el ámbito ético.
Janet Awad, presidenta de la Fundación Generación Empresarial, enfatiza la importancia no solo de tener códigos de ética, sino de que estos realmente se integren en la cultura organizacional. «Contar con códigos de ética y mecanismos de control es importante, pero no suficiente. El verdadero desafío es que estas herramientas se traduzcan en mejores decisiones y formen parte de una gestión coherente,» afirmó. Esto pone de relieve la necesidad de que el cumplimiento ético se convierta en una prioridad estructural en la gobernanza corporativa, en lugar de ser visto como un mero requerimiento formal.
Desafíos en gobernanza corporativa de empresas
Una de las conclusiones más destacadas del Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos es la necesidad urgente de que las organizaciones en Chile transiten hacia un modelo de gobernanza más integrado. Magdalena Aninat, directora del Centro Futuros Empresariales de la Escuela de Negocios UAI, resalta que un buen gobierno corporativo se traduce en una capacidad estratégica para tomar decisiones, gestionar riesgos y sostener el desarrollo. Sin embargo, los resultados actuales demuestran que este enfoque no se está materializando en la mayoría de las organizaciones evaluadas.
El reto implica no solo la implementación de políticas, sino su integración en los procesos de evaluación y toma de decisiones. Una estrategia robusta que contemple un diálogo constante con el entorno y una mejora continua es esencial para que las prácticas de gobernanza se traduzcan en resultados positivos. Las organizaciones deben trabajar en alinear sus objetivos de negocio con el contexto social y ambiental en el que operan, lo que representa no solo un desafío ético, sino también una oportunidad para la sostenibilidad y crecimiento a largo plazo.
Sector de Recursos Naturales y la búsqueda de un liderazgo ético
El índice revela que las empresas del sector de Recursos Naturales y Energía lideran en la evaluación con un promedio de 61,5 puntos, consolidando su posicionamiento entre las mejores prácticas de gobernanza. Este sector ha demostrado ser el más comprometido con la implementación efectiva de medidas de control y monitoreo en comparación con otras industrias, lo que se traduce en una gobernanza más robusta y consciente de sus impactos ambientales. Este liderazgo sostenido es vital ya que el sector tiene un papel clave en el desarrollo sustentable del país.
No obstante, el hecho de que incluso los sectores mejor calificados enfrenten desafíos en el ámbito del cumplimiento ético y desempeño socioambiental, expone la necesidad común de una transformación más amplia. Las empresas del sector deben convertirse en modelos a seguir en la implementación de prácticas responsables que aborden no solo la generación de utilidades, sino también su huella social y ambiental. Este compromiso podría establecer un nuevo estándar para el resto de los sectores, inspirando una cultura organizacional que priorice el bienestar integral.
El papel de los stakeholders en la gobernanza corporativa
Una implicación crucial del Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos es la creciente importancia del compromiso de los stakeholders en los procesos de toma de decisiones corporativas. Las organizaciones deben reconocer que su éxito no solo depende de su capacidad interna de gestión, sino también de su relación con los diversos actores involucrados. Este enfoque es fundamental para fomentar una cultura de transparencia y rendición de cuentas, elementos vitales en la gobernanza efectiva.
La integración de las expectativas y necesidades de los grupos de interés puede contribuir a mejorar el rendimiento global y fortalecer la reputación de las empresas. En este sentido, la participación activa de los stakeholders puede ayudar a las organizaciones a identificar riesgos y oportunidades de mejora, creando un círculo virtuoso que impulsa el cumplimiento ético y la sostenibilidad. Al adoptar un enfoque inclusivo, las empresas no solo se acercan a un mejor desempeño en el índice, sino que también se posicionan como líderes en la construcción de una economía más responsable y ética.
¿Cómo avanzar hacia una mejor gobernanza corporativa?
El Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos sugiere que el avance hacia una gobernanza más sólida y ética depende de la implementación efectiva de prácticas que no solo cumplan con la normativa, sino que también promuevan un cambio cultural dentro de las organizaciones. Es esencial que las empresas implementen programas de capacitación y sensibilización que fomenten la ética empresarial y la importancia del cumplimiento de las políticas establecidas. La gestión y la dirección deben comprometerse a integrar estos principios en todos los niveles organizacionales.
Asimismo, la mejora de los sistemas de evaluación y seguimiento permitirá no solo medir el cumplimiento, sino también identificar áreas de oportunidades para la innovación y mejora continua. Las compañías que se comprometen a evolucionar en sus prácticas de gobernanza estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos del futuro, asegurando su sostenibilidad y relevancia en un entorno empresarial cada vez más competitivo y regulado.
Compromiso institucional hacia prácticas responsables
El relevante retroceso en el Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos destaca la urgencia de un compromiso institucional robusto con prácticas de gobernanza que prioricen la ética y la responsabilidad social. Las organizaciones deben ser conscientes de que su desempeño no solo acaba en los números, sino que tiene un impacto real en la sociedad. Adoptar un enfoque responsable no es solo una cuestión de cumplir con regulaciones, sino también de construir confianza con las comunidades y actores con los que interactúan.
Esto implica realizar un esfuerzo conjunto para establecer estrategias que incluyan la rendición de cuentas y la transparencia en todas las operaciones y decisiones. La responsabilidad social corporativa debe ser parte integral de cada estrategia organizacional, lo cual puede mejorar la percepción pública y la relación con los stakeholders. Para que estas prácticas se mantengan, es crucial que las organizaciones estén dispuestas a evolucionar y adaptarse, integrando las lecciones aprendidas del Índice de Integridad en su evolución hacia un futuro más responsable.
| Indicador | Puntos | Porcentaje (%) |
|---|---|---|
| Promedio General | 53,1 | |
| Promedio 2025 | 60,1 | |
| Promedio Empresas Cerradas | 48,2 | 65% (total de la muestra) |
| Promedio Empresas Abiertas | 63,9 | |
| Empresas en Tramo Bajo | 64% | |
| Empresas en Tramo Medio | 24% | |
| Empresas en Tramo Alto | 11% | |
| Principios de Mercado | 21,4 sobre 33,3 | |
| Funcionamiento del Directorio | 19,1 | |
| Desempeño Socioambiental | 2,8 sobre 11,1 |
Preguntas frecuentes
¿Qué indicadores se utilizan para medir el Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos?
El índice se basa en tres dimensiones clave: Principios de Mercado y Mecanismos de Integridad, Funcionamiento y Estructura del Directorio, y Procesos de Evaluación, Seguimiento y Vinculación con el Entorno. Cada una de estas dimensiones aborda aspectos específicos de la gobernanza en las organizaciones.
¿Cuál es la principal razón del descenso en el puntaje promedio del índice?
El descenso se atribuye a la mayor participación de empresas cerradas en la muestra, las cuales presentaron un puntaje significativamente inferior al de las empresas abiertas. Además, las organizaciones que participaron en años anteriores también registraron una reducción en su puntaje.
¿Qué aspectos destacados se identificaron en la evaluación del desempeño socioambiental?
El desempeño socioambiental fue uno de los puntos más débiles del índice, con un puntaje de solo 2,8 sobre 11,1. Aunque muchas empresas consideran riesgos climáticos, pocos reportan revisiones regulares por parte de la alta dirección sobre el cumplimiento de compromisos ambientales.
¿Qué papel juegan los códigos de ética según el informe?
Los códigos de ética son reconocidos como fundamentales para regular conflictos de interés y evitar la corrupción. Sin embargo, el informe enfatiza que su adopción formal no es suficiente; es crucial implementarlos de manera efectiva en la toma de decisiones y gestión diaria.
¿Cómo se clasifican las organizaciones según el puntaje del índice?
Las organizaciones se dividen en tres tramos: bajo, medio y alto. En la última medición, el 64% se ubicó en el tramo bajo, el 24% en el medio y solo el 11% alcanzó el tramo alto, lo que refleja una clara necesidad de mejorar en la gobernanza.
El Índice de Integridad en Gobiernos Corporativos ha puesto de relieve un alarmante retroceso en la gobernanza del sistema empresarial chileno, con un promedio de 53,1 puntos, una caída significativa de siete unidades desde el año anterior. A pesar de que el 90% de las entidades cuenta con códigos de ética, se evidencia una preocupante falta de seguimiento y evaluación en cuanto a su efectividad, particularmente en el desempeño socioambiental, que solo logró un mísero puntaje de 2,8 puntos. Este informe no solo destaca la necesidad de adoptar prácticas más integrales en la gobernanza, sino que también hace un llamado urgente a las empresas para que implementen cambios reales que aborden estas brechas.





