La reciente ceremonia organizada por la Federación Aérea de Chile (Fedach) en el Aeródromo Municipal de Vitacura destacó la invaluable alianza público-privada que permitió establecer un puente aéreo crucial para brindar apoyo a las comunidades damnificadas en el norte del país durante los últimos temporales. Este evento, que se llevó a cabo el jueves 27 de agosto de 2026, contó con la participación de destacados representantes de diferentes instituciones, incluyendo el biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, así como la directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián, entre otros. La conmemoración subrayó la importancia de la colaboración en situaciones de emergencia, enfatizando que dicha coordinación es fundamental para enfrentar futuras crisis climáticas que afectan a Chile.
Durante la emergencia, los pilotos civiles y las aeronaves de los clubes asociados a la Fedach desempeñaron un papel crucial al movilizar más de 20 toneladas de ayuda humanitaria, incluidos agua, alimentos y medicamentos, a las zonas más necesitadas. En sus palabras, el ministro de Grange reconoció que la presencia de la aviación civil fue esencial no solo por la rapidez en el traslado de insumos críticos, sino también por la particular geografía del país que dificulta el acceso terrestre a ciertas áreas. «Sin el apoyo de la aviación civil, la llegada oportuna de ayuda habría sido prácticamente imposible», afirmó el biministro, resaltando el compromiso de esta comunidad con las emergencias nacionales.
La ceremonia también sirvió como un tributo a las instituciones del Estado, así como a las Fuerzas Armadas y Carabineros, que colaboraron activamente en la respuesta a la crisis. La directora de Senapred, Alicia Cebrián, destacó que la emergencia representó un gran desafío para el sistema nacional de prevención y respuesta ante desastres, debido al severo impacto que tuvo en la infraestructura pública. Cebrián enfatizó que, sin la ayuda proporcionada por la aviación civil, sería difícil llegar a los rincones afectados y hacer efectivos los esfuerzos de rescate y asistencia humanitaria, resaltando el papel decisivo que jugaron los clubes aéreos en esta operación.
Uno de los puntos más relevantes discutidos durante la ceremonia fue la necesidad de proyectar esta exitosa coordinación hacia el futuro, fortaleciendo los mecanismos que permitan a la aviación civil movilizarse con prontitud en futuras emergencias. Pablo Muxica, presidente de la Fedach, subrayó que esta situación reafirma la capacidad de respuesta de la aviación civil, destacando que su disposición para ayudar es parte integral del ADN de los clubes aéreos. Muxica mencionó que esta experiencia demostró que la comunidad aeronáutica está preparada no solo en términos técnicos, sino también humanitarios, asegurando que siempre están listos para actuar cuando las comunidades lo requieran.
Finalmente, la Fedach reafirmó su compromiso de trabajar junto al Estado, utilizando sus capacidades, experiencia y disposición para ayudar a las comunidades más afectadas. Esta experiencia no solo reitera la relevancia estratégica de los pilotos civiles en un país con una geografía tan desafiante, sino que también establece un precedente para futuras colaboraciones entre el sector público y privado en la atención de emergencias. Los líderes presentes coincidieron en que la coordinación efectiva es clave para mejorar la resiliencia del país frente a fenómenos naturales adversos, y garantizar que la ayuda pueda llegar a quienes más lo necesitan en los tiempos más críticos.





