Las ciudades de San Antonio, Machalí, Curicó, Linares, Los Ángeles, Temuco, Angol y Coyhaique se posicionan actualmente como puntos clave para el desarrollo de nuevos proyectos comerciales en Chile. Esta tendencia se debe a la disponibilidad de terrenos amplios en ejes estructurantes y un costo de entrada más accesible en comparación con Santiago, lo que abre un abanico de oportunidades para supermercados, estaciones de servicio y otros desarrolladores. Según NAI Sarrà, el mapa del suelo comercial está ampliándose fuera de la capital, mostrando un interés creciente por parte de operadores y desarrolladores que buscan nuevos lugares en regiones, contribuyendo así a la diversificación del mercado.
San Antonio y Temuco han sido históricamente conocidos como centros comerciales consolidados. Sin embargo, otras localidades como Linares, que cuenta con una población de alrededor de 120 mil habitantes, están viendo un aumento significativo en el interés por parte de operadores. Machalí, por su parte, ha sido fortalecida por la expansión residencial desde Rancagua, mientras que Angol se ha convertido en un foco de nuevos requerimientos. San Antonio destaca por su potencial de crecimiento vinculado al desarrollo portuario, ofreciendo perspectivas alentadoras para el comercio en la zona.
El análisis realizado por NAI Sarrà no se limita a un listado estático. Se observa una diversidad de actores que están comenzando a buscar suelo en estas localidades, permitiendo deducir que hay una lógica variada de expansión regional. Algunas ciudades ya tienen un mercado comercial consolidado, mientras que en otras están emergiendo diferentes tipos de operadores. Esto ha cambiado el enfoque hacia la localización, donde la demanda de suelo se convierte en un indicador clave de los patrones de desarrollo.
El desafío para los desarrolladores radica en encontrar terrenos que cumplan con criterios específicos de superficie, ubicación y normativas, todo en un contexto de precios competitivos. NAI Sarrà indica que en las zonas más interesadas de la Región Metropolitana, resulta difícil encontrar terrenos comerciales por debajo de 8 UF/m², mientras que en regiones, estos valores varían y pueden ser más accesibles. Así, el mercado regional se muestra atractivo para el desarrollo de strip y power centers que requieren terrenos amplios y ubicaciones estratégicas, permitiendo que los modelos comerciales tradicionales se adapten a nuevas realidades.
El crecimiento planificado de nuevas viviendas en estas regiones genera una demanda de infraestructura y servicios que se traduce en oportunidades comerciales. Los desarrolladores están conscientes de esto y, a menudo, aseguran terrenos con vistas a un crecimiento futuro. El análisis de geointeligencia permite identificar áreas que, aunque no son visibles en términos comerciales hoy, tienen el potencial de desarrollarse rápidamente. Con la creciente aparición de operadores buscando ubicaciones estratégicas, NAI Sarrà resalta la importancia de anticiparse a la expansión comercial y de actuar antes de que el mercado se sature.





