El dólar en Chile arranca la jornada cotizando cerca de $923,8, lo que representa una caída de $2,7, es decir, un retroceso del 0,3%. Este movimiento es atribuido en gran parte a la recuperación del precio del cobre, que avanza un 0,7% hasta ubicarse en US$6,40 por libra, manteniéndose cerca de los niveles más altos alcanzados en las últimas semanas. El aumento del cobre se ve impulsado por múltiples factores, incluidos los problemas de oferta que enfrenta la industria minera en Chile, tales como la escasez de agua y conflictos laborales que afectan la producción, lo que genera un entorno favorable para el peso chileno al mejorar las proyecciones de ingresos por exportaciones.
A nivel internacional, el índice del dólar experimenta una ligera caída del 0,07%, situándose en 100,5 puntos. Los mercados están asimilando las recientes cifras de inflación en Estados Unidos, donde el índice de precios al productor mostró un descenso inesperado del 0,3% en junio. Esta noticia se suma a los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) reportados recientemente, que también registraron una desaceleración en la inflación. Estos indicadores están alimentando la percepción de que la inflación podría estar moderándose, disminuyendo las expectativas de un ajuste monetario agresivo por parte de la Reserva Federal en su próxima reunión de septiembre.
Sin embargo, la caída del dólar en Chile se encuentra limitada por las persistentes tensiones geopolíticas, particularmente las relaciones entre Estados Unidos e Irán, que podrían impactar nuevamente en los precios del petróleo y reactivar riesgos inflacionarios en el mercado global. Esta situación genera incertidumbre, lo que mantiene a los inversores cautelosos. Según Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica, hoy se espera que el tipo de cambio oscile entre $920 y $930 dependiendo del comportamiento del cobre y de factores globales.
Si el cobre logra mantener su impulso positivo y el dólar global continúa debilitándose, el tipo de cambio podría acercarse a la parte baja del rango establecido de $920. Sin embargo, cualquier incremento en las tensiones políticas o un repunte en los precios del petróleo podría provocar un rebote en el dólar, llevando el tipo de cambio hacia la zona de $927 a $930. Este escenario subraya la interconexión entre los movimientos de las materias primas y la salud del peso chileno.
Con el mercado en constante ajuste ante estos factores, los analistas permanecerán atentos a cualquier nuevo desarrollo tanto en el ámbito internacional como en el sector minero local. Las decisiones de política monetaria en Estados Unidos, combinadas con la evolución del mercado del cobre, serán determinantes para el comportamiento del dólar en el corto plazo en Chile. A medida que se acerque la reunión de la Reserva Federal en septiembre, el enfoque en inflación y tasas de interés será crucial para predecir la dirección futura del tipo de cambio.





