La Compañía Hermanos Ibarra Roa ha logrado una fusión única de teatro, música, danza y circo en su obra «Gabriela, homenaje al profesorado chileno», que rinde tributo a la icónica figura de la Premio Nobel Gabriela Mistral. Esta producción ambiciosa cuenta con la participación de más de 70 artistas, entre actores, bailarines, músicos y un coro ciudadano formado por habitantes de Peñalolén, que van desde los 8 hasta los 84 años. Las cinco funciones en el Centro Cultural Chimkowe en Santiago atrajeron la atención de aproximadamente 6,000 personas, quienes brindaron una calurosa ovación a esta innovadora propuesta cultural. El próximo domingo 11 de octubre, la obra se presentará de manera gratuita en el Centro Cultural de San Antonio, como parte de su objetivo de acercar las artes a un público más amplio.
Creada en coproducción con el Centro Cultural Chimkowe, la obra reivindica el legado de Gabriela Mistral no solo como una figura literaria, sino como una maestra y renovadora de la educación en Chile y América Latina. La directora ejecutiva de la Corporación Cultural de Peñalolén, Julieta Brodsky, ha expresado su orgullo por la realización de este proyecto en la comuna, enfatizando que el involucramiento de la comunidad brinda una oportunidad única para que todos, desde niños hasta adultos mayores, participen en una experiencia que marca sus vidas. La intención es que la obra no sea un evento aislado, sino el inicio de una itinerancia que permita que más públicos disfruten y reflexionen sobre la figura de Mistral y su influencia en la educación.
El enfoque del musical es presentado como un aula viva, donde se entrelazan las memorias de Mistral con la vida escolar contemporánea. Según sus directores, Gopal e Visnu Ibarra Roa, esta representación va más allá de contar una historia; busca plasmar la experiencia educativa como un escenario donde se construye y transforma la identidad de una nación. A través de situaciones teatralizadas y coreográficas, los diferentes cuerpos en escena simbolizan la diversidad y la riqueza cultural de Chile, lo que resulta en un profundo homenaje a la conectividad entre las aulas y el aprendizaje intergeneracional.
Tania Rojas Benvenuto, directora coreográfica, explica que el diseño de la obra está intrínsecamente ligado al espacio en el que se desarrolla, creando una simbiosis entre la arquitectura del Centro Cultural y la narrativa de la pieza. La participación de la comunidad es clave; el coro ciudadano, que refleja la voz de los habitantes, no solo interpreta, sino que se convierte en vehículo de la memoria colectiva de Mistral. De este modo, cada uno de los participantes se convierte en una extensión de la pedagogía mistraliana, convirtiendo la obra en un acto de memoria viva que renueva su relevancia en el contexto actual.
Por último, la Compañía Hermanos Ibarra Roa ha estado brindando un espacio en el escenario para que las comunidades cuenten sus propias historias durante más de dos décadas. En este sentido, la obra «Gabriela» es presentada como una síntesis y un compromiso, donde Peñalolén no es solo un contexto, sino un elemento vital que da forma a la narrativa. La figura de Mistral se indaga no solo como pensadora de la infancia y la educación, sino también como un símbolo que inspira un futuro lleno de posibilidades. El coro ciudadano es esencial en esta narrativa: su voz no simplemente recuerda, sino que activa un pensamiento que busca transformar y abrir caminos en la sociedad.





