Los gremios transportistas CNDC y CNTC permanecen a la espera de respuestas urgentes desde el Ministerio de Hacienda, tras una intensa reunión con el subsecretario Sebastián Vallebona el pasado lunes 28. Durante esta cita, los representantes de las confederaciones, Juan Araya y Sergio Pérez, plantearon de manera clara la necesidad de soluciones inmediatas frente a la creciente escalada de precios del diésel, que podría alcanzar los $ 1.500 por litro. Esta situación representa un golpe severo para más de 40.000 empresas del sector, las cuales se encuentran en una crisis de márgenes para afrontar los aumentos del combustible.
La preocupación por los constantes incrementos en el costo del diésel ha llevado a los gremios a demandar un mecanismo único que garantice el traspaso de sobrecostos de manera obligatoria y legal. Buscan que esta estructura sea formalizada en ley, y que permita reflejar de manera automática y transparente las variaciones en los precios del diésel en todos aquellos contratos relacionados con el transporte terrestre de carga en Chile. Esta propuesta se fundamenta en la necesidad de crear un sistema que proteja a las empresas del sector ante las fluctuaciones de precios y les permita interiorizar estos costos sin afectar su viabilidad.
Los presidentes de los gremios advirtieron sobre las consecuencias catastróficas que un incremento sucesivo de precios podría traer al país. Según las cifras del Banco Central, las compras de diésel entre enero y agosto de 2026 alcanzan la impresionante suma de 3.900 millones de dólares, lo que subraya la importancia de este combustible para la economía nacional. Ante esta realidad, Vallebona ha prometido actuar con premura y presentar las propuestas de los gremios al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en un intento por encontrar respuestas efectivas a la incertidumbre que acecha al sector.
Los transportistas han sido claros en expresar que, ante la posibilidad de que Estados Unidos suspenda las ventas de diésel al extranjero, el escenario que se avecina podría ser uno de presiones inflacionarias continuas. La posibilidad de aumentos cada tres semanas resalta la urgencia de la situación, dejando a los gremios en una situación extremadamente vulnerable. El subsecretario Vallebona, reconociendo la gravedad del problema, se comprometió a trasladar la preocupación de los transportistas y la necesidad de un marco regulador que les permita navegar por este agitado mar de inseguridad económica.
En el contexto de esta crisis, los gremios no solo abogan por medidas económicas, sino que también enfatizan el impacto social y político que puede derivarse de no encontrar soluciones a tiempo. La presión sobre el precio del diésel no solo afecta a los transportistas, sino que puede tener un efecto dominó en toda la economía del país. La reunión con el subsecretario representa un primer paso hacia la búsqueda de una solución integral que abarque no solo los intereses del sector transporte, sino que garantice la estabilidad económica y social de Chile en el futuro.





