La producción de cobre fino de Antofagasta Minerals alcanzó las 285.000 toneladas durante el primer semestre de 2026, lo que representa una disminución del 9,5% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta baja se debe principalmente a una reducción de la producción en los proyectos mineros Los Pelambres y Centinela, de acuerdo con el plan minero establecido por la compañía. Iván Arriagada, Presidente Ejecutivo de Antofagasta Minerals, aseguró que a pesar de esta disminución, lograron mantener resultados consistentes en el segundo trimestre, con una producción similar a la del trimestre anterior y un enfoque firme en el control de costos. La proyección de producción para el año se mantiene sin cambios, con expectativas de aumento en los próximos meses gracias a mejores leyes y un mayor procesamiento mineral.
Antofagasta Minerals también reportó que, en medio de un entorno internacional complejo, se han visto presionados por el aumento en el precio de insumos clave como el petróleo y el ácido sulfúrico. No obstante, al considerar los ingresos por subproductos, el costo neto de caja se redujo a US$1,22 por libra, lo que representa un 8% menos en comparación con el mismo periodo del año anterior. Arriagada destacó que, a pesar de las presiones inflacionarias y los desafíos en la cadena de suministro, la compañía continúa enfocada en mantener un control disciplinado de los costos y en garantizar el abastecimiento de insumos clave, lo que les ha permitido mitigar el impacto de estos cambios en el mercado.
En cuanto al avance de los proyectos de crecimiento, el ejecutivo comunicó que las inversiones en Centinela y Los Pelambres progresan conforme lo planeado, con la expectativa de completar su comisionamiento en 2027. Resaltó la importancia de las actividades previas al comisionamiento en la nueva concentradora de Centinela. Además, durante el segundo trimestre, se aprobó una inversión significativa para garantizar el suministro de agua a largo plazo en Zaldívar, lo que está en línea con la estrategia de prolongar la vida útil de la mina hasta 2051. Este proyecto también refleja el compromiso de Antofagasta Minerals con la gestión responsable del agua y con soluciones sostenibles y de economía circular.
Los resultados en materia de seguridad también fueron destacados por Arriagada, quien informó que la compañía no ha tenido accidentes fatales y que la tasa de incidentes con tiempo perdido se mantiene por debajo del 1%. La seguridad de los colaboradores y el respeto por los estándares operativos son prioridades para Antofagasta Minerals, lo que se traduce en una cultura organizacional orientada a la prevención y el bienestar de todos quienes forman parte de la industria minera.
Por otro lado, respecto a la situación del mercado del cobre, el presidente ejecutivo reafirmó que los fundamentos se mantienen sólidos, con precios récord registrados en el primer semestre de 2026. Esta situación se atribuye a una demanda robusta que sigue creciendo, impulsada por la necesidad de avanzar en áreas críticas como la electrificación, la seguridad energética, la infraestructura digital e inteligencia artificial. Las expectativas para el crecimiento en la demanda del cobre se presentan muy positivas, lo que podría beneficiar a la industria en los próximos años.





