La Sala Negra Juan Barattini Carvelli se convertirá en el escenario emblemático de un evento singular que combina el arte y la memoria histórica. La obra, dirigida por Lía Toro, académica de la Escuela de Teatro UV, se titula «Testimonios de Melinka. Un ejercicio de memoria». Esta representación contará con la impetuosa participación de estudiantes, titulados e invitados, y se enmarca en la Semana de Encuentros por la Memoria, un espacio propicio para la reflexión y la interpretación de las experiencias vividas por aquellos que sufrieron en carne propia las secuelas del régimen dictatorial. La función, que tendrá lugar el miércoles 9 de septiembre a las 14:30 horas, busca recordar y conmemorar los atroces acontecimientos que tuvieron lugar en el campo de concentración Melinka Puchuncaví entre 1974 y 1976.
Carlos Genovese, Miguel Montecinos y Patricio Rojas, tres sobrevivientes del campo de concentración, se han convertido en voces esenciales para la transmisión de sus dolorosas experiencias. En sus relatos, el arte emergió como un acto de resistencia: los Viernes Culturales no solo ofrecieron un espacio de esparcimiento, sino que también crearon un refugio en momentos de oscura represión. Genovese, conocido como «El cuentacuentos», comparte que su testimonio toma un nuevo significado al ser presentado en la Escuela de Teatro UV, resaltando su importancia en un presento marcado por el olvido y la negación de la verdad histórica.
Miguel Montecinos subraya el compromiso de transmitir su experiencia a las nuevas generaciones, enfatizando que su conexión con los jóvenes es vital para la preservación de la memoria colectiva. A través de la agrupación Amigos de Melinka, han conseguido visibilizar su relato y, al mismo tiempo, ofrecer a la comunidad un espacio de intercambio donde la cultura se erige como bastión frente al olvido. Por su parte, Patricio Rojas hace hincapié en la relevancia de contar su historia en tiempos donde el negacionismo y la indiferencia hacia los derechos humanos son preocupantes, instando a la sociedad a reconocer y aprender del pasado.
Constanza Ugarte, estudiante en cuarto año de Didáctica Teatral, se encuentra entusiasmada con su participación en este proyecto que califica de esencial para la construcción de la memoria y la identidad. Lía Toro, su profesora, destaca que los estudiantes están llamados a liderar luchas sociales y a reconectar con una historia que sigue repitiéndose. Para Ugarte, la experiencia de conocer a profundidad lo que ocurrió en Melinka Puchuncaví y la resistencia a través del arte es una lección invaluable que debe seguir viva en la conciencia de cada ciudadano.
Matías Salinas, periodista, coordinador y músico del proyecto, refuerza la importancia de la colaboración entre la Escuela de Teatro UV y la Agrupación Amigos de Melinka. Este vínculo no solo enriquece la formación de los estudiantes, sino que también fortalece el tejido social mediante alianzas con instituciones como Mercado Puerto y el Parque Cultural de Valparaíso. En un intento por restaurar el diálogo y la memoria, el proyecto se convierte en una herramienta valiosa para construir un futuro donde la cultura y los derechos humanos sean fundamentales en la educación de las nuevas generaciones.





