En un informe revelador, Global Energy Monitor (GEM) ha destacado que España se ha posicionado como el primer país de Europa y el sexto a nivel mundial en capacidad prevista para proyectos eólicos y solares en 2025, alcanzando un total impresionante de 164 gigavatios (GW). Este avance se refleja en la creciente inversión y en el compromiso del país con la transición hacia energías renovables, con numerosas iniciativas anunciadas y en distintas fases de desarrollo. A nivel global, la capacidad proyectada para estos tipos de energía ha visto un aumento del 11% en comparación con el año anterior, alcanzando un total de 4,9 teravatios (TW). De esta cifra, 2,7 TW corresponden a proyectos eólicos, mientras que 2,2 TW son de energía solar, lo que demuestra un interés creciente por diversificar las fuentes de energía.
Frente a este panorama, China se establece como el líder indiscutible en el ámbito de las energías renovables con una capacidad proyectada de más de 1,5 TW, lo que equivale a la suma de los seis países que le siguen en el ranking. Este gigante asiático está llevando a cabo un notable desarrollo con 448 GW de proyectos eólicos y solares actualmente en construcción, representando la mitad de la capacidad mundial total. A continuación se encuentran Brasil, Australia, India, Estados Unidos, España y Filipinas, todos posicionados con cifras significativas que reflejan un crecimiento robusto en la adopción de energías limpias.
El informe de GEM también subraya un desalentador estancamiento en el progreso de las economías avanzadas, evidenciado por el hecho de que los países del G7 aportan solamente el 11% de la capacidad industrial prevista en energías eólicas y solares para 2025, a pesar de concentrar cerca de la mitad de la riqueza global. La cartera combinada de estos países ha permanecido sin cambios alrededor de 520 GW desde 2023, lo que sugiere una alarmante desconexión entre las ambiciones climáticas y la realidad de su implementación, lo que podría tener graves implicaciones para el futuro de la transición energética.
Otro aspecto esencial que evidencia el informe es la desaceleración en el desarrollo de proyectos a gran escala. Si bien se reportó un crecimiento del 22% en 2024, este se ha reducido a solo un 11% en 2025, con una notable disminución en el sector eólico. Este retroceso se atribuye a diversas barreras políticas y subastas fallidas que dificultan la puesta en marcha de nuevos proyectos. Tal desaceleración podría impactar significativamente la capacidad de generación futura, dado que la energía eólica ofrece un factor de capacidad superior al de la solar. Adicionalmente, la energía solar distribuida ha comenzado a tomar protagonismo, con casi 900 GW de capacidad operativa en 2025, considerado fundamental para avanzar hacia un cambio efectivo hacia la energía renovable.
A pesar de los avances significativos en la capacidad de energías renovables, GEM advierte que el ritmo actual de expansión no es suficiente para cumplir con el compromiso de triplicar la capacidad renovable para 2030 establecido durante la COP28. La situación es tal que incluso si todos los proyectos previstos se llevaran a cabo, el objetivo seguiría estando lejos de cumplirse. Esta realidad plantea desafíos cruciales para la política energética global y la necesidad urgente de impulsar el desarrollo sustentable en el sector.




