El dólar abre la semana en un entorno incierto, con su cotización en torno a los $970 en el mercado spot chileno este lunes 28 de septiembre. Este avance ha estado impulsado por factores geopolíticos inesperados. El rechazo del presidente estadounidense Donald Trump a la tregua propuesta por Irán para reabrir el estrecho de Ormuz ha causado un aumento significativo en los precios del petróleo, que se dispararon más de un 3%. Esta situación no solo afecta a la economía chilena, que depende en gran medida de las importaciones de petróleo, sino que también debilita el peso chileno frente al dólar, aumentando la presión inflacionaria en un país que ya enfrenta desafíos económicos.
La apertura del mercado a primera hora temprana indica un tipo de cambio que ronda los $968 a $970, representando un aumento en comparación con el dólar observado del viernes pasado, que se encontraba en $965,71, según datos del Banco Central de Chile. La presión alcista en los precios se ve reflejada en las operaciones iniciales, donde cotizaciones informales también muestran una tendencia ascendente. Este comportamiento del tipo de cambio refleja la influencia del mercado global, que se encuentra a la expectativa de nuevos desarrollos en la situación geopolítica, especialmente en lo referente al petróleo.
El rechazo de Trump a la propuesta iraní es el detonante que ha elevado el costo del petróleo, con el Brent alcanzando hasta US$107.50 por barril durante las primeras horas de negociación. Irán había presentado un plan para reabrir el estrecho de Ormuz, clave para el tránsito del 20% del petróleo mundial, pero las exigencias no concretadas dejaron a los mercados en la incertidumbre. La incapacidad de lograr un acuerdo ha visto caer el tráfico marítimo en la zona, lo que aumenta las preocupaciones sobre la oferta global de crudo y, en consecuencia, afecta a países como Chile que dependen completamente de las importaciones para su consumo de petróleo.
Por otro lado, el precio del cobre ha caído un 1,8% en la Bolsa de Metales de Londres, un factor que complica aún más la situación del peso chileno. La caída del cobre se atribuye principalmente a la desaceleración de las ganancias industriales en China, el principal consumidor de cobre del mundo. Con una reducción en la demanda, el peso chileno enfrenta una doble presión: el aumento de costos de importación debido al alto precio del petróleo y la disminución de ingresos por exportaciones de cobre. Los niveles de soporte técnico se están poniendo a prueba, lo que podría acentuar la vulnerabilidad de la divisa chilena ante un contexto económico inestable.
En cuanto al panorama para esta semana, se esperan señales cruciales que podrían influir en el tipo de cambio. El miércoles se publicarán las minutas del Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal de EE.UU., lo que dará pistas sobre las políticas monetarias futuras. También se anticipan datos claves de empleo en EE.UU. que, si muestran un mercado laboral sólido, podrían fortalecer la tendencia del dólar. En el ámbito geopolítico, el desenlace del conflicto en el estrecho de Ormuz se posiciona como un factor determinante para el precio del petróleo y, por ende, para la estabilidad del peso chileno en los días venideros.





