A solo un mes de haber asumido la presidencia de Chile, José Antonio Kast se encuentra ante un preocupante descenso en los niveles de apoyo ciudadano, a pesar de haber llegado al cargo con una significativa victoria electoral. Las últimas cifras de la encuesta Agenda Criteria, divulgadas el 12 de abril de 2026, muestran una tendencia negativa en la evaluación de su gobierno, marcando un golpe a la imagen del mandatario que inicialmente parecía gozar de un amplio respaldo popular.
De acuerdo con el reciente sondeo, la aprobación de Kast ha registrado una caída de seis puntos en comparación con la medición anterior, estableciéndose ahora en un 36%. Este descenso se acompaña de un aumento en la desaprobación, que ha subido tres puntos, alcanzando un 49%. Estos datos son alarmantes ya que revelan que esta es la tercera caída consecutiva en la evaluación positiva del presidente, lo que indica un deterioro sostenido y pronunciado en la percepción ciudadana sobre su gestión.
Además de la disminución en los niveles de aprobación, la encuesta también destaca que la percepción general sobre el rumbo del país es desfavorable. Un 44% de los encuestados sostiene que el gobierno de Kast se dirige en la dirección incorrecta, mientras que solo un 35% cree que está llevando a cabo una correcta conducción del país. Este panorama evidenció un descontento que podría repercutir en la estabilidad política del país y en la continuidad del programa gubernamental.
El informe no solo subraya la pérdida de apoyo popular, sino que también revela un escenario político más complicado para el oficialismo. Las críticas hacia la gestión de Kast no provienen solamente de la oposición tradicional, sino que incluso sectores de la derecha han comenzado a adoptar una postura más crítica frente a su administración, lo que pone de manifiesto una fractura dentro de su propio bloque político. Esta disidencia podría intensificar los desafíos que enfrenta el presidente en las próximas semanas.
Con este panorama, el presidente José Antonio Kast se encuentra en un momento crucial de su mandato. La urgentísima necesidad de restaurar la confianza ciudadana y hacer frente a las críticas tanto de la oposición como de algunos sectores dentro de su propio partido será fundamental para revertir la tendencia actual. A medida que avanza su gestión, el mandatario deberá abordar las preocupaciones expresadas por los ciudadanos y sopesar su estrategia política para evitar un mayor deterioro en su popularidad y asegurar la estabilidad de su gobierno.


