UF: $40475.55 | Dólar observado: $899.68 | Dólar acuerdo: $758.87 | Euro: $1046.26 | IPC: -0.2% | UTM: $70588 | IVP: $41765.03 | Imacec: -0.1%

Ciberseguridad en el Teletrabajo: Entendiendo los Riesgos Reales

La pandemia de COVID-19 transformó drásticamente la forma en que trabajamos, convirtiendo el teletrabajo de una modalidad excepcional en la norma. En Chile, esta transición rápida durante 2020 llevó a que cerca del 20% de la población ocupada trabajara de forma remota. Sin embargo, a medida que la crisis sanitaria ha disminuido, la adopción del trabajo remoto ha mostrado una caída sostenida, con tan solo un 4% de los trabajadores en 2023 manteniendo esta modalidad. A pesar de este retroceso, el trabajo híbrido se ha consolidado como una práctica común en diversos sectores, lo que reitera la necesidad de un enfoque renovado, no sólo en productividad y conciliación laboral, sino también en un aspecto crítico: la ciberseguridad.

Trabajar desde casa no es simplemente llevar el computador del escritorio a la mesa del comedor; implica la ruptura del perímetro de seguridad tradicional que brinda una oficina institucional. En casa, los trabajadores suelen conectar sus dispositivos a redes Wi-Fi que carecen de protecciones adecuadas, utilizando contraseñas débiles y compartiendo la red con otros dispositivos sin un cifrado apropiado. Este clima de vulnerabilidad aumenta significativamente la superficie de ataque, lo que se traduce en una mayor exposición a ciberamenazas. Un alarmante 69% de las organizaciones en Latinoamérica han experimentado al menos un incidente de seguridad en el último año, poniendo de manifiesto los riesgos inherentes al teletrabajo sin las medidas de seguridad necesarias.

Asimismo, el incremento de ciberataques en América Latina es una tendencia que no se puede ignorar. Más de 291 incidentes de ransomware han sido reportados en la región en 2024, lo que representa un aumento del 15% respecto al año anterior. Cada trabajador que opera desde casa sin las debidas medidas de protección se convierte en un posible blanco para los atacantes. A la vulnerabilidad técnica se suma un factor humano que agrava la situación: la falta de conciencia sobre prácticas seguras en línea. El entorno de trabajo remoto no proporciona la misma supervisión y soporte técnico que se encuentra en una oficina, lo que puede llevar a la reutilización de contraseñas débiles o a la conexión a redes abiertas, todo en nombre de la comodidad.

Aunque muchas organizaciones han comenzado a establecer normativas para el teletrabajo, el avance en capacitación en ciberseguridad y la provisión de herramientas como VPN seguras o autenticación multifactor no ha sido igual de expedito. Reconocer los riesgos del teletrabajo no implica que se deba abolir esta modalidad, sino que se debe entender que la casa no puede ser considerada una extensión segura de la red corporativa. Si esta forma de trabajo se ha instalado como un nuevo estándar, es fundamental que las empresas implementen políticas claras y realicen inversiones significativas en infraestructura segura, junto con la formación continua de sus empleados en ciberseguridad.

Finalmente, la gran cuestión no radica en si el teletrabajo es positivo o negativo, sino en si estamos dispuestos a comprometernos con su dimensión digital de manera seria. La falta de atención a la ciberseguridad puede tener consecuencias severas no solo para las instituciones, sino que también amenaza la confianza pública y la seguridad de la información de todos. Al igual que en nuestros hogares aseguramos nuestras puertas y ventanas, así también debemos adoptar un enfoque riguroso hacia la seguridad cibernética en nuestro trabajo remoto.

Comparte en redes sociales