Santiago, mayo de 2026.- Chile se ha consolidado como un líder en la industria del litio, aprovechando sus vastas reservas localizadas en salares de la región norte del país. Este mineral, esencial para la producción de baterías y la transición hacia energías más limpias, tiene un potencial significativo para impulsar la economía chilena. Sin embargo, la explotación de litio no está exenta de controversias, especialmente por los impactos ambientales que puede causar. La preocupación radica principalmente en que la extracción masiva de salmuera a través de procesos tradicionales podría alterar el delicado equilibrio de estos ecosistemas, que son vitales no solo para la biodiversidad local, sino también para las comunidades que dependen de ellos. Juan Pablo Salvo, gerente de Medio Ambiente de GHD en Chile, enfatiza la necesidad de un enfoque equilibrado entre desarrollo económico y protección ecológica.
En el centro del debate se encuentra la gestión de los recursos hídricos. El método tradicional de extracción de litio implica la evaporación solar de grandes volúmenes de salmuera, un proceso que puede tardar hasta un año y que requiere de extensas áreas de terreno. Esta técnica no solo consume grandes cantidades de agua, sino que también puede llevar a la sobreexplotación de los acuíferos subterráneos, lo que desencadena graves consecuencias para las comunidades locales y los ecosistemas circundantes. De acuerdo con Salvo, el verdadero reto radica en no solo extraer litio, sino en determinar la manera más responsable y sostenible de hacerlo, en virtud de los compromisos ambientales que Chile ha asumido.
Con la mirada puesta en la innovación, Chile está comenzando a implementar tecnologías de Extracción Directa de Litio (DLE), especialmente inspiradas en las prácticas de países como Australia y Canadá. Este método, que se encuentra en distintas fases de evaluación y desarrollo en el país, promete reducir de manera significativa la huella ambiental de las operaciones de litio. Mediante la utilización de técnicas como resinas absorbentes y procesos electroquímicos, el DLE permite extraer litio de la salmuera sin la necesidad de grandes estanques de evaporación, lo que contribuye a preservar los recursos hídricos y el equilibrio ecológico de los salares.
La implementación de DLE no solo implica ventajas ambientales, sino también mejoras en la eficiencia del proceso de producción. Salvo señala que, a diferencia del método tradicional, el DLE puede acelerar los tiempos de producción de litio de meses a días, garantizando, además, mayores tasas de recuperación del mineral. Este avance se ha vuelto crítico mientras el mundo se adentra en la era de la electrificación, donde la demanda de litio sigue en aumento. Por lo tanto, el desafío para Chile es transformarse en un referente, no solo en términos de producción, sino también en el establecimiento de estándares medioambientales y tecnológicos que sean un modelo para otros países en la industria.
GHD, con más de 25 años de experiencia en Chile, se posiciona como un actor clave en este proceso, guiando a las empresas del sector en la obtención de los múltiples permisos necesarios y asegurando que se realicen evaluaciones ambientales rigurosas. La firma ha fortalecido su compromiso con la sostenibilidad, trabajando en la exploración de salares de litio y en la implementación de planes de monitoreo que se alineen con las tendencias de responsabilidad ambiental. Con más de 12.000 profesionales alrededor del mundo, GHD está bien equipada para apoyar a Chile en su camino hacia una explotación de litio que no solo sea productiva, sino también respetuosa del delicado entorno que alberga sus recursos.





