Según el último informe del Observatorio Laboral Biobío, la situación del desempleo en la región sigue siendo preocupante, mostrando un crecimiento significativo en la tasa de desocupación y en el número de personas que se encuentran en condiciones de desempleo de larga duración. Actualmente, 12.890 personas han estado desempleadas durante más de un año, lo que representa el 15,6% del total de desocupados, un aumento alarmante que resalta la dificultad de reintegrarse al mundo laboral para este grupo creciente. En general, la tasa de desocupación en la región ha alcanzado un 10,4%, explicando que uno de cada seis desocupados se encuentra en esta situación prolongada.
La dinámica del mercado laboral en Biobío está marcada por una disminución en el empleo asalariado privado y un aumento notable en la informalidad laboral. Según datos del Termómetro Laboral de agosto, la proporción de personas que llevan menos de tres meses en desempleo ha disminuido a un 53,7%, lo que contrasta con el incremento de aquellos que se encuentran en situaciones de desocupación más prolongada. Esto pone de manifiesto que, aunque muchas personas se encuentran buscando empleo hace poco tiempo, un número significativo enfrenta desafíos cada vez mayores al intentar encontrar trabajo, lo que podría llevar a una mayor frustración y al abandono de la búsqueda de empleo.
Luis Méndez Briones, director del Observatorio Laboral Biobío, advierte que el aumento del desempleo de larga duración es un signo de alerta que requiere la implementación urgente de políticas que favorezcan el crecimiento y el empleo. Específicamente, se necesitan estrategias que aborden las necesidades de grupos vulnerables en el mercado laboral, como jóvenes, mujeres y personas mayores de 55 años. El Dr. Méndez enfatiza que aquellos que permanecen mucho tiempo desempleados pueden perder sus redes de contactos y habilidades, convirtiéndose en lo que se denomina «trabajadores desalentados», es decir, aquellos que dejan de buscar activamente empleo.
Las cifras también reflejan una compleja variación por género, ya que tanto hombres como mujeres han experimentado un aumento en las tasas de desocupación. En este contexto, la seremi del Trabajo y Previsión Social, Camila Álvarez Sanhueza, subraya la importancia del sector comercio, que ha sido un pilar en la sostenibilidad del empleo en la región, con un aumento del 9,4% en el número de vendedores. La autoridad ha destacado el compromiso del Gobierno en este ámbito, mencionando el plan «Modo Empleo», que busca facilitar la reinserción de aquellos que llevan tiempo desempleados a través de subsidios y otras medidas laborales.
A pesar de los esfuerzos realizados y el leve crecimiento del comercio, el panorama económico presenta retos significativos. El IMACEC de comercio creció un 0,8%, mientras que el índice de remuneraciones también mostró un aumento del 7,3%, superando la inflación. Sin embargo, la concentración salarial en los tramos más bajos de ingresos resalta la problemática de la desigualdad en la distribución de los ingresos, con un ingreso mediano de $634.866. Comparado con otros sectores del país, Biobío se encuentra rezagado, lo que señala la necesidad de políticas económicas más efectivas que promuevan un crecimiento más inclusivo y equitativo.





