El dólar comenzó la jornada en Chile cotizando en torno a $925, experimentando un incremento de $11 en comparación con el cierre anterior, lo que representa un alza del 1,29%. Este movimiento se produce en medio de un contexto de alta aversión al riesgo a nivel global, lo cual ha favorecido el fortalecimiento del billete verde. El aumento del tipo de cambio es reflejo de la creciente incertidumbre económica mundial y los flujos de inversión hacia activos considerados refugio en tiempos convulsos.
Una de las principales razones detrás de este ascenso es el comportamiento del Dollar Index (DXY), que ha subido un 0,35% hasta alcanzar los 99,09 puntos. Este índice está encaminado a cerrar la semana con un rendimiento superior al 1%, impulsado por la escalada de tensiones en el Medio Oriente. En particular, la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán ha entrado en su séptimo día, lo que ha levantado alertas y preocupaciones sobre una posible confrontación prolongada, manteniendo a los mercados en constante vigilancia.
El conflicto en Medio Oriente ha tenido un impacto significativo en los precios del petróleo, lo que aumenta los temores de un repunte inflacionario a nivel global. Consecuentemente, los mercados han ajustado sus expectativas respecto a los recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal, proyectándolos para septiembre u octubre. Este retraso ha aportado al fortalecimiento del dólar frente a otras monedas, particularmente en economías que dependen de las importaciones energéticas.
A nivel local, el comportamiento del tipo de cambio se ve también influenciado por la caída del cobre, la principal exportación chilena, que ha disminuido un 0,47% hasta alcanzar US$5,79 la libra. A pesar de que el complejo de metales ha mostrado cierta recuperación intradía, el cobre se dirige a cerrar la semana a la baja, lo que se traduce en preocupaciones acerca de la demanda global. Además, la reciente proyección de crecimiento más moderada de China, fijada entre 4,5% y 5%, refleja tensiones comerciales y presiones deflacionarias que impactan negativamente en el mercado.
En el ámbito interno, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero en Chile registró una variación mensual del 0,0%, acumulando un 0,4% en el año y un 2,4% en los últimos doce meses. Este resultado, marcado por incrementos en vestuario y alimentos que fueron compensados por disminuciones en vivienda y servicios básicos, señala una inflación contenida. Sin embargo, esto no ha logrado contrarrestar el fuerte impulso externo que ha llevado al dólar a apreciarse. Así, para la sesión del día de hoy, se prevé que el tipo de cambio fluctúe entre $918 y $935, con la zona de $930–$935 actuando como una resistencia crucial si las presiones internacionales sobre las monedas emergentes continúan.




