Un nuevo informe de WeWork y PageGroup, lanzado en agosto de 2026 y basado en cerca de 3.000 encuestas digitales y 150 entrevistas en cinco países de Hispanoamérica, revela un notable aumento en el uso de la inteligencia artificial (IA) dentro del entorno laboral, así como una creciente demanda por beneficios corporativos más personalizados, especialmente entre las generaciones más jóvenes. En Chile, la investigación, titulada “La experiencia laboral 2026 en Chile: Ganar bien, vivir mejor y crecer sin renunciar”, confirma que, a pesar de que la mayoría de los profesionales aún trabaja de forma 100% presencial, existe una inclinación clara hacia el modelo híbrido, con un 62,3% de los encuestados prefiriéndolo como su opción ideal. Sin embargo, sólo un 33,11% trabaja actualmente bajo este esquema, lo que evidencia una discrepancia significativa entre las expectativas del talento y lo que las empresas ofrecen en términos de flexibilidad laboral.
En el análisis de la situación laboral actual en Chile, el estudio destaca que la preferencia por el trabajo híbrido es una tendencia que se repite en toda Hispanoamérica, reflejando un cambio en las dinámicas laborales post-pandemia. A lo largo de los últimos años, el modelo 100% presencial ha ido disminuyendo, pasando de un 16% en 2023 a un 36,88% en la actualidad, mientras que el deseo por el trabajo híbrido se mantiene en un 59,9% a nivel regional. Claudio Hidalgo, presidente regional de WeWork Latinoamérica, subraya que este cambio implica un reto para las organizaciones, que deben centrarse en diseñar políticas y espacios de trabajo que respondan a las necesidades del talento, en lugar de perpetuar un modelo que no satisface a los empleados.
El informe también resalta la desconexión entre las preferencias del talento chileno y las condiciones físicas de las oficinas. Entre los problemas más mencionados por los trabajadores se encuentran la dificultad para concentrarse en espacios abiertos y ruidosos (47%), la falta de mobiliario adecuado (39%) y la ausencia de beneficios que compensen el retorno a la presencialidad (38%). Estos factores no sólo impactan la productividad, sino que también son motivo de insatisfacción laboral, que podría incidir en la alta rotación de personal. Además, el estudio indican una grave falta de accesibilidad en muchas instalaciones, con una porción significativa de profesionales expresando que las necesidades de personas neurodivergentes y con movilidad reducida no están siendo abordadas adecuadamente.
Dentro de este panorama laboral, la Generación Z muestra una tendencia marcada hacia el rechazo de la presencialidad absoluta. El informe indica que un asombroso 0% de la Generación Z se identifica con el deseo de trabajar en un esquema 100% presencial, mientras que la mayoría de quienes lo prefieren pertenecen a la Generación X (65,45%). Esta brecha generacional añade una complicación adicional a las estrategias de retención y atracción de talento, destacando la necesidad urgente de un enfoque más flexible y adaptado a las expectativas de las nuevas generaciones que ingresan al mercado laboral.
Por otro lado, la adopción de la inteligencia artificial se consolida como una realidad ineludible para los profesionales chilenos, con un 68,52% indicando que la utilizan para tareas de búsqueda y redacción, y un 56,72% aplicándola para el análisis de datos. La confianza en la IA ha crecido, con un 90,49% de los encuestados creyendo en su capacidad para optimizar la eficiencia laboral. A pesar de estos avances, la percepción sobre el impacto de la IA en el empleo es cautelosa; mientras seguimos viendo un 35% que anticipa una reducción de puestos de trabajo, la mayoría (45%) considera que la situación permanecerá sin cambios. Este contexto sugiere un cambio en la cultura laboral, donde el trabajo con IA se vuelve una competencia básica, y el temor a la automatización se va desvaneciendo a medida que los profesionales se familiarizan con estas herramientas.





