Una controversia ha estallado en el ámbito político y cultural chileno, provocada por las declaraciones del escritor y exmiembro de la Convención Constitucional, Jorge Baradit. En su mensaje de Año Nuevo, Baradit hizo una llamada a sus seguidores en redes sociales, provocando un torrente de reacciones. La publicación, realizada poco antes de la medianoche, se dirigió principalmente a aquellos que comparten su perspectiva de izquierda, en un contexto que se intensifica con la llegada del gobierno de José Antonio Kast, un líder de tendencias conservadoras.
El autor de «Historia secreta de Chile» expresó su deseo de un país mejor, donde no existan diferencias ni discriminaciones. Su mensaje fue claro: «Un abrazo a quienes quieren un mejor país pero para todas y todos». Sin embargo, sus palabras no terminan allí. Baradit continuó con un desafío dirigido a la izquierda: «La izquierda no gana, avanza». Con esta afirmación, buscó incitar a sus seguidores a defender los logros alcanzados durante el periodo anterior, advirtiendo sobre la posibilidad de que el país se desvíe hacia caminos perjudiciales.
A medida que el comentario de Baradit circulaba en redes sociales, las reacciones no tardaron en llegar. Mientras que algunos de sus seguidores respaldaron su visión, la respuesta mayoritaria fue crítica. Usuarios en plataformas como la cuenta de X de Baradit expresaron sentimientos de rechazo y desilusión hacia el mensaje del autor. Se escucharon voces que argumentaban que el mandato anterior de la izquierda había sido el causante de la actual mayoría de la derecha, sugiriendo una frustrante desconexión entre la retórica de la izquierda y la realidad política.
Las críticas hacia Baradit fueron contundentes y variadas. Algunos comentarios destacaron que el escritor estaba «podrido de odio», mientras que otros expresaron que el compromiso de la izquierda actual es insuficiente y que permanecen distantes de una lucha efectiva. Frases como «Ojalá salgan a marchar y a hacer desmanes» reflejan la ironía y el descontento de algunos sectores que ven en la post-reforma de la izquierda una falta de acción y de responsabilidad.
Algunos comentarios se volvieron particularmente mordaces, con afirmaciones que cuestionaban la dirección que la izquierda había tomado en su mandato. Con frases como «¿Como el del mamarracho plurinacional? ¿Para que fuéramos como una republiqueta bananera?», se dejaba entrever una profunda insatisfacción con el legado de la Convención Constitucional y una crítica aguda hacia Baradit y su papel en la política chilena. Sin duda, las palabras de Baradit han desencadenado un debate acalorado, reflejando la polarización y las tensiones que enfrenta la política chilena en la actualidad.





