La Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) ha presentado la segunda edición de su «Estudio distritos productivos para el desarrollo de la minería chilena», un informe que propone una nueva planificación territorial estratégica para la industria minera en el país. Esta investigación se adentra en la importancia de generar sinergias productivas al identificar 19 distritos clave, lo que permite una mejor coordinación de operaciones y proyectos en el ámbito minero. De esta manera, se destaca que la actividad minera en Chile no se desarrolla de forma aislada, sino que debe ser entendida como parte de un complejo territorial que involucra diversas interacciones entre los diferentes sectores involucrados y la infraestructura disponible.
El presidente de SONAMI, Jorge Riesco, acompañado por su equipo directivo, subrayó que el enfoque distrital es esencial para enfrentar los desafíos actuales de la minería chilena. A pesar de estar en un contexto donde la producción nacional de cobre se ha estancado en torno a los 5,5 millones de toneladas anuales durante más de dos décadas, los distritos identificados en el estudio no solo sostienen la producción actual, sino que también abren puertas a nuevas oportunidades estratégicas. Riesco resaltó la necesidad urgente de pasar del diagnóstico a la acción, promoviendo un marco regulatorio que facilite el aprovechamiento del potencial mineral del país.
Uno de los puntos destacados en el informe es la diversificación de la matriz minera hacia minerales críticos, como el litio y el hierro, los cuales son esenciales para la transición energética global. Los distritos potenciales representan una oportunidad para que Chile se posicione estratégicamente en el mercado global, especialmente en relación con la electromovilidad y otras tecnologías emergentes. Como indicó Riesco, observar la minería desde una perspectiva distrital permite identificar claramente las áreas con mayor potencial de desarrollo y los requisitos necesarios para maximizar estas oportunidades, lo que resulta en una estrategia integral para el crecimiento del sector.
El estudio también aborda los desafíos que enfrenta la minería chilena, como las largas demoras en la obtención de permisos que pueden llegar a superar los 11 años, lo que afecta particularmente a la mediana minería. SONAMI insta a la implementación de una planificación distrital más coherente, que reconozca las necesidades compartidas en materia de infraestructura, logística y recursos hídricos y energéticos. Con esta propuesta, el gremio busca sustituir la política pública fragmentada actual por un enfoque coordinado que permita anticipar cuellos de botella y adaptar regulaciones al contexto específico de cada distrito productivo.
Finalmente, el informe de SONAMI lleva un mensaje claro: para que Chile recupere su competitividad minera y traduzca su riqueza geológica en beneficios sociales y económicos, es imperativo agilizar los procesos regulatorios y habilitar infraestructuras compartidas. Este nuevo enfoque territorial se presenta como una solución duradera para guiar el desarrollo del sector en el largo plazo y fomentar una minería que no solo sea productiva, sino que también contribuya al crecimiento integral de las comunidades y de la economía nacional.





