El pasado fin de semana, la Plaza de Llolleo se convirtió en el escenario perfecto para la Fiesta de los 80’s, un evento que reunió a familias, amigos y vecinos en un ambiente festivo impregnado de nostalgia. Desde tempranas horas de la tarde, el recinto se llenó de risas, colores y melodías que evocaban uno de los tiempos más recordados por los asistentes. La música y el baile fueron los principales protagonistas, resaltando la esencia comunitaria y el entusiasmo de un público que no dudó en participar en esta jornada tan esperada.
Cerca de tres mil personas asistieron al evento, tal y como lo indicó Cristian Cabrera, productor general de la fiesta. En su declaración, Cabrera expresó su satisfacción por la alta asistencia y el hecho de que la plaza se haya consolidado como un punto de encuentro esencial para la comunidad. «Este es un espacio que se necesitaba, un espacio del recuerdo, de poder reencontrarse con amigos que no se veían desde hace veinte o treinta años,» enfatizó, subrayando la diversidad de personas que llegaron desde distintas partes de la comuna y más allá.
La programación musical, que incluyó a la talentosa Paulina Jara y la banda tributo Sueño Eterno, mantuvo una energía contagiosa que animó todo el evento. Los ritmos de DJ Paquito y DJ William añadieron toques modernos, mientras que una fiesta de espuma sorprendió y deleitó a todos aquellos que decidieron acercarse al escenario. Esta combinación de actuaciones y actividades lúdicas no solo ofreció diversión, sino que también creó un espacio propicio para que la comunidad se uniera y disfrutara en conjunto.
Entre los asistentes, Cristóbal Quintero Jaramillo y María Fernanda Mendoza destacaron la importancia de estas actividades para fomentar la convivencia y la apropiación de los espacios públicos. Mendoza comentó: «Se reúne mucha gente y se puede compartir en familia,» reflejando el ambiente de camaradería y alegría que predominó durante toda la jornada. La presencia masiva de la comunidad y el espíritu colaborativo durante el evento fueron claros indicativos del deseo de reunirse y disfrutar juntos.
La Fiesta de los 80’s se extendió hasta casi la medianoche, manteniendo la plaza llena y vibrante hasta el último momento. Conversaciones animadas, bailes espontáneos y melodías inolvidables delinearon una noche mágica que reafirmó a Llolleo como un centro cultural clave en la región. Los organizadores subrayaron el valor de generar espacios donde la comunidad pueda convivir, celebrando no solo la música de una época, sino también la unión y la diversidad que caracterizan a la localidad.





