Un acuerdo histórico ha sido establecido entre Meta, la empresa matriz de Instagram, Facebook y WhatsApp, y un consorcio de fiscales generales de Estados Unidos, marcando un hito en la protección de menores en plataformas digitales. Este pacto establece 13 medidas de seguridad obligatorias para combatir la adicción digital, el ciberacoso y la exposición a contenidos inapropiados para adolescentes. Entre las medidas más significativas se incluyen el apagón automático de notificaciones durante la noche y la limitación de uso diario a un máximo de 120 minutos para cuentas de menores, además de reforzar las herramientas de supervisión parental y limitar las recomendaciones de contenido sensible a través de sus algoritmos.
Con el nuevo marco regulatorio, la experiencia de los usuarios menores de 18 años en Instagram y Facebook cambiará drásticamente. Las cuentas de estos menores se configurarán automáticamente con los máximos niveles de privacidad, lo que impedirá el contacto con adultos desconocidos. La supervisión parental se verá fortalecida, ya que los tutores recibirán notificaciones si el menor intenta cambiar configuraciones de seguridad o interactuar con perfiles que puedan representar un riesgo. Además, se implementarán filtros que restringirán el acceso a contenido que pueda relacionarse con trastornos alimentarios o conductas peligrosas.
Aunque el acuerdo surgió de contextos legales en Estados Unidos, sus implicaciones también se sienten en mercados como el chileno. Las actualizaciones y mejoras en la seguridad de las aplicaciones de Meta generalmente se aplican de manera global, lo que significa que los usuarios en Chile de aquí a poco tiempo se beneficiarán de estas herramientas de control parental y medidas de seguridad. Este cambio se alinea con iniciativas locales como la Ley ‘Modo Aula’, que regula el uso de dispositivos electrónicos en entornos escolares, ofreciendo una sinergia natural con los nuevos bloqueos de Meta durante horarios de clases.
En Chile, las discusiones sobre la regulación de las redes sociales y su acceso por parte de menores han cobrado impulso, impulsadas por el debate internacional. Se está promoviendo un proyecto de ley que busca, entre otras medidas, prohibir el uso de redes sociales a menores de 14 años a menos que se implemente un sistema de verificación de edad. Además, se plantea la responsabilidad de las plataformas en el diseño de sus aplicaciones, exigiendo reportes periódicos sobre la mitigación de riesgos para la salud mental de los jóvenes. Estas propuestas podrían coexistir y complementarse con las medidas que Meta está introduciendo, reflejando un creciente enfoque hacia la seguridad digital.
Expertos en convivencia digital y salud mental han señalado que los cambios impulsados por Meta son un paso importante, pero no son suficientes por sí solos. Según el informe de la Radiografía Digital de la Niñez y Adolescencia en Chile, más del 50% de los jóvenes utiliza redes sociales durante más de tres horas al día, lo que plantea una preocupación relevante sobre sus hábitos de navegación, especialmente en horarios nocturnos. Este acuerdo internacional no solo sienta un precedente en las exigencias que se pueden esperar en la regulación chilena, sino que también subraya la necesidad de una estrategia conjunta entre reguladores, familias y empresas tecnológicas para abordar la complejidad del entorno digital que enfrentan los jóvenes.





