La obra «Irredentos», escrita por Antonio Acevedo Hernández en 1918, se ha convertido en un clásico del teatro político chileno, y será una de las piezas centrales del Proyecto de Apoyo a los Teatros Universitarios. Este montaje, que se llevará a cabo en el marco del ciclo Escalera Arriba durante los meses de noviembre y diciembre, será presentado exclusivamente por un elenco compuesto por estudiantes, titulados y académicos de la Escuela de Teatro de la Universidad de Valparaíso. La trama de la obra gira en torno a una huelga en un sindicato, explorando temas fundamentales como la conciencia de clase, la explotación laboral, y las complejas dinámicas del movimiento obrero, haciendo un llamado a la reflexión sobre la lucha social en tiempos de conflicto.
Andrés Bravo, quien se graduó de la Escuela de Teatro UV en 2016 y dirige esta adaptación, destaca la relevancia de «Irredentos» en la actualidad. Según Bravo, «la versión que estamos trabajando trata sobre las contradicciones de lo que significa para los trabajadores estar en huelga y no tener recursos para sostenerse», asegurando que también abordará el impacto que esto tiene en las familias de los huelguistas. Además, el montaje propone una mirada doble: la de los trabajadores y la de la burguesía, enfatizando las tensiones entre ambas clases en el contexto de la industria chilena del siglo XX.
Una de las características más destacadas del elenco de «Irredentos» es su composición, que reúne a miembros de diferentes generaciones de la Escuela de Teatro UV. Entre los actores se encuentran el académico Andrés García, la titulada Sandra Lema, así como los jóvenes Matías Suazo y Paula Montenegro, junto a otros diez estudiantes. Bravo resalta la importancia de esta diversidad generacional, afirmando que «es una gran oportunidad para generar vínculos y aprender mutuamente», demostrando cómo el teatro puede actuar como un puente entre distintos puntos de vista y experiencias.
La presentación de «Irredentos» también se alinea con la misión del XVIII Escalera Arriba 2026, que tiene como objetivo llevar el teatro a territorios que tradicionalmente pueden ser excluidos de la oferta cultural. Bravo menciona que este enfoque es coherente con el mensaje de la obra, ya que aborda la organización social y su relevancia en la comunidad. Este deseo de llevar la obra a los cerros y espacios no convencionales busca conectar de una manera más profunda con el público, trascendiendo las limitaciones de las salas de teatro tradicionales.
Además, Andrés Bravo enfatiza la importancia de crear audiencias y fomentar un diálogo crítico a través del arte. En sus palabras, «la idea es seguir creando audiencias y acercarlas al arte», apuntando a que el teatro no solo debe ser un medio de entretenimiento, sino también una plataforma para invitar a las personas a reflexionar sobre sus propias realidades y experiencias. Con esta propuesta, «Irredentos» no solo busca entretener, sino también involucrar a la comunidad en un proceso de reflexión colectiva sobre las problemáticas sociales que aún persisten.





