La investigación, liderada por la Magíster Mauren Vergara junto a un equipo de académicas de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), se centró en la conectividad genética del parásito marino Profilicollis altmani en aves costeras de Chile. Este estudio, titulado “Conectividad genética de Profilicollis altmani en aves marinas: efectos de la ecología trófica del hospedero en las costas chilenas”, destaca la importancia de entender cómo las especies interaccionan dentro de los ecosistemas marinos, lo que es crucial para esclarecer procesos tanto evolutivos como ecológicos en esta región.
Con la colaboración de las Dras. Sara M. Rodríguez y Maribet Gamboa, el equipo estudió las variaciones genéticas del parásito mediante el análisis de genes mitocondriales y nucleares a lo largo de las costas chilenas. Profilicollis altmani utiliza diversas especies de gaviotas, incluyendo la gaviota dominicana, cáhuil y garuma, como sus hospederos definitivos. A través de este enfoque, se investigó la diversidad genética y la estructura poblacional del parásito, revelando patrones de conectividad que tienen implicaciones importantes para la ecología costera.
La investigación reveló que, si bien existe una alta conectividad genética entre las poblaciones del parásito a lo largo de diferentes zonas geográficas, este patrón estuvo influenciado por la ecología de sus hospedadores. «Quisimos saber si las distintas especies de gaviotas influían en la diversidad genética de los parásitos», explicó Mauren Vergara, quien destacó el enfoque ecológico-evolutivo del estudio. Los resultados sugieren que, a pesar de la cercanía geográfica, el flujo genético se mantenía estable, lo cual es un hallazgo significativo en el contexto de la vida marina chilena.
Un factor clave para el flujo genético del parásito fue identificado como la conducta migratoria de las gaviotas. «Observamos que la migración de estas aves es fundamental para la diseminación de Profilicollis altmani», señaló la investigadora. Este descubrimiento resalta cómo las migraciones de las gaviotas facilitan la mezcla genética del parásito a lo largo de la costa chilena, aportando así evidencia de que las características ecológicas de los hospedadores tienen un impacto directo en la dinámica de los parásitos marinos.
Finalmente, este estudio no solo amplía el conocimiento sobre los parásitos marinos generalistas, sino que también refuerza la importancia de las interacciones ecológicas en los procesos evolutivos. «La capacidad de las gaviotas para recorrer grandes distancias afecta profundamente la estructura genética de los parásitos asociados a ellas», afirmó Vergara. De esta manera, la investigación contribuye a una comprensión más integral de los ecosistemas costeros de Chile, destacando el papel crucial que juegan las relaciones entre especies en el ámbito marino.
