El Banco Central de Chile ha dado un paso significativo hacia la modernización del sistema de transporte público al publicar nuevas normas que permiten el pago con tarjetas abiertas en este ámbito. Esta modificación establece un marco general que habilita el uso de tarjetas de crédito, débito y prepago, permitiendo su validación fuera de línea. Esta normativa es fundamental para garantizar que los programas piloto existentes puedan continuar desarrollándose de manera segura y eficiente, optimizando la experiencia del usuario y minimizando riesgos.
El esquema de validación fuera de línea facilita que los pasajeros puedan pagar su pasaje en el momento de abordar el bus, metro o tren utilizando sus tarjetas de crédito y débito, incluso si el saldo debe ser verificado posteriormente. Con esta modalidad, la rapidez en la validación de los pagos se convertirá en una característica esencial, ya que permite evitar demoras que podrían afectar la fluidez del acceso de los pasajeros a los diferentes medios de transporte, algo que ya se había identificado como una necesidad por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.
Entre las medidas de seguridad adoptadas en esta normativa, destaca la verificación del estado de las tarjetas durante el día, lo que permitirá detectar aquellas que no cuenten con fondos suficientes o que se encuentren bloqueadas. Asimismo, se implementarán listas de denegación que evitarán que se realicen nuevas transacciones con tarjetas que presenten problemas. Estas acciones buscan resguardar tanto a los usuarios como a las entidades que operan en el sistema de transporte público, estableciendo un entorno seguro para todas las partes involucradas.
La normativa no establece parámetros técnicos específicos, dejando a cada sistema de transporte la responsabilidad del diseño operacional. Sin embargo, exige la implementación de mecanismos de verificación de tarjetas y una gestión adecuada de las listas de denegación. Este enfoque flexible permite que cada sistema se adapte a sus particularidades, garantizando al mismo tiempo un estándar mínimo de seguridad y responsabilidad en la operación de los pagos.
En cuanto a la posibilidad de exclusión de tarjetas del esquema de validación, se contempla que los emisores puedan solicitar dicha exclusión, total o parcial, si consideran que las condiciones no son compatibles con su modelo de negocio. De esta manera, deberán informar a sus clientes sobre cualquier cambio. El Banco Central ha enfatizado que esta normativa tiene como objetivo establecer condiciones mínimas y seguras para la inclusión de tarjetas de pago abiertas en el transporte público, fomentando una gestión de riesgos adecuada y prudente, aunque los detalles operativos sean regulados por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.





