Santiago, 1 de julio de 2026. La última edición del Indicador Mensual de Confianza Empresarial (IMCE), elaborado por la Escuela de Negocios UAI en conjunto con ICARE, revela un escenario preocupante para el empresariado chileno, alcanzando 45,97 puntos en junio, lo que representa una caída de 0,68 puntos respecto a mayo. Este descenso marca el cuarto mes consecutivo en que el indicador se encuentra por debajo del umbral de 50 puntos, lo que evidenciaría una tendencia pesimista en la percepción de los empresarios. Este contexto sugiere que las expectativas económicas podrían seguir debilitándose si no se implementan medidas efectivas para estimular la confianza en el mercado.
En cuanto a los sectores económicos, los datos presentan un panorama dispar. Mientras que el comercio y la minería se mantienen en un territorio optimista con puntuaciones de 51,3 y 52,5 puntos respectivamente, el sector de la construcción se encuentra en una situación precaria, con solo 34,5 puntos, y la industria manufacturera se sitúa en 44,7 puntos. Estos resultados indican un fuerte contraste en la salud económica de distintos sectores y resalta los desafíos que enfrenta la construcción, que navega por niveles notablemente pesimistas.
Un aspecto crítico señalado en el informe es el retroceso en las expectativas de empleo, donde se ha observado un deterioro significativo en todos los sectores no mineros. Según el indicador promedio de generación de empleo, este se colocó en 39,8 puntos, mientras el comercio mostró un registro de 38,4 puntos, la construcción 39,1 puntos y la industria manufacturera 41,9 puntos. Juan Pablo Medina, economista de la Escuela de Negocios UAI, afirmó que la continuidad en el deterioro de las expectativas de generación de empleo es una mala noticia para un mercado laboral que ya se encuentra debilitado, evidenciando la necesidad urgente de políticas que fomenten la creación de puestos de trabajo.
A pesar de las malas noticias en cuanto a la confianza empresarial, hay indicios de ligera esperanza en el horizonte económico. Las expectativas de inflación para los próximos 12 meses han mostrado una leve moderación, situándose en un 4,2%, una décima menos en comparación con el mes anterior. Este factor podría sugerir que las presiones inflacionarias están comenzando a ceder, lo cual es un alivio para los empresarios y consumidores por igual en un contexto de incertidumbre económica.
Positivamente, el informe destaca el aumento en las expectativas sobre la economía chilena, que alcanzaron 67,3 puntos, lo que representa una mejora de 0,4 puntos respecto al mes anterior y un aumento de 11,5 puntos en el último año. Medina observa que, a pesar de los desafíos, los empresarios mantienen una visión optimista sobre la situación económica global del país. Además, la reciente disminución en el precio internacional del petróleo y la anticipación de costos de insumos más bajos podrían favorecer aún más este optimismo empresarial, impulsando mejoras en las proyecciones económicas a corto y mediano plazo.




