La Iniciativa de Fortalecimiento de Barrios Comerciales ha sido presentada como un gran paso hacia la revitalización de 45 sectores comerciales en todo el país, un esfuerzo que busca revitalizar aquellos comercios que anteriormente enfrentaron serios desafíos. En esta nueva etapa, encabezada por el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, junto con el gerente general de Sercotec, Henry Azurmendi, se ha dado a conocer un fondo de inversión que ascenderá a $50 millones. Este dinero se destinará a mejorar la infraestructura de estos barrios, generando un ambiente más atractivo para los clientes y fomentando el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (pymes). El anuncio tuvo lugar durante una visita al Caracol Ñuñoa Centro, un espacio que ha demostrado la efectividad de estos programas en su operativa diaria.
Durante su intervención, el biministro Mas destacó los resultados positivos que ya han visto algunas pymes beneficiadas bajo este programa. En particular, mencionó que el Caracol Ñuñoa, que acoge a más de 140 pequeñas empresas, ha logrado un aumento del 15% en sus ventas gracias a las mejoras implementadas, tales como mejoras en la seguridad y el posicionamiento digital. Estas acciones no solo han atraído a más clientes, sino que también han renovado la imagen del establecimiento, lo que resulta fundamental para la sostenibilidad de estos negocios en un mercado cada vez más competitivo.
El gerente general de Sercotec, Henry Azurmendi, subrayó la importancia de aumentar la colaboración y la asociatividad entre los locatarios de los barrios comerciales. Dijo: «Estamos demostrando con ejemplos que mediante acciones concretas y cuando se trabaja de manera asociativa se puede lograr el desarrollo que tanto buscamos para las pequeñas y medianas empresas.» Este enfoque no solo beneficia a las pymes, sino que también contribuye al crecimiento económico del país en su conjunto. En este sentido, el programa «Modo Empleo» se ha configurado como una herramienta clave para empoderar a los emprendedores locales.
El Caracol Ñuñoa no es solo un ejemplo de éxito; su trayectoria también refleja la resiliencia de los emprendedores locales frente a las adversidades. Tras sufrir un incendio que comprometió seriamente su funcionamiento, los locatarios han trabajado arduamente para recuperar su lugar en el mercado. Con el apoyo del gobierno y del programa de revitalización, han logrado no solo mantener su actividad, sino también atraer nuevas pymes. Fernando Vargas, representante de los locatarios, expresó su agradecimiento por la ayuda recibida y comentó sobre la necesidad de seguir enfocándose en la mejora de la seguridad y el embellecimiento del barrio, evidenciando la visión a largo plazo que tienen para el desarrollo de su comunidad.
Con casi 50 años de historia, el Caracol Ñuñoa Centro no solo ha servido como un espacio comercial, sino también como un pilar de la comunidad que genera más de 200 empleos. La revitalización comercial que actualmente experimenta es un testimonio de cómo el trabajo conjunto entre el Estado y los emprendedores puede dar frutos tangibles. Este programa de inversión, que se extiende a otros 44 barrios, busca replicar este modelo exitoso en diversas localidades, asegurando que el impacto positivo continúe resonando en todos los rincones del país y beneficio de la economía local y nacional.




