La automatización de cobros, junto con el envío de recordatorios de vencimiento y la conciliación en tiempo real, está revolucionando la administración de comunidades en Chile, especialmente en el contexto actual de morosidad creciente en el pago de gastos comunes y arriendos. Según un análisis de Edifito realizado en 2025, un alarmante 29,8% de las unidades en edificios y condominios se enfrenta a al menos un mes de retraso en sus pagos, y un 4,8% tiene morosidad crítica, acumulando deudas que superan los 90 días. Ante esta situación, la incorporación de herramientas digitales parece ser una solución efectiva que transforma la manera en que propietarios y administradores gestionan estas obligaciones financieras.
Rodrigo Cornejo, gerente comercial y socio de Otrospagos.com, subraya que la morosidad no solo está vinculada a problemas económicos, sino también a la ineficiencia de procesos de cobro y a olvidos. La digitalización elimina muchas de estas barreras, facilitando el proceso. Gracias a las plataformas de recaudación online, los residentes pueden realizar sus pagos las 24 horas desde cualquier ubicación, lo que les otorga gran flexibilidad y la opción de elegir entre múltiples métodos de pago. Además, reciben comprobantes digitales y pueden mantener un registro de sus transacciones, lo que mejora su experiencia como usuarios.
Desde una perspectiva administrativa, la digitalización trae consigo beneficios significativos. Las nuevas plataformas permiten a los administradores automatizar tareas que anteriormente requerían mucho tiempo y esfuerzo manual, como la revisión de pagos y la conciliación de cuentas. Cornejo explica que, al contar con información en tiempo real sobre quiénes han pagado y quiénes aún tienen deudas, los administradores pueden anticiparse a las morosidades y gestionar las cobranzas de manera más eficiente. Además, la conciliación automática reduce errores al asociar cada pago con la unidad correspondiente, ahorrando tiempo y esfuerzo en la revisión de cartolas bancarias.
La transformación digital no solo impacta la recaudación de gastos comunes, sino que también permite una mejor planificación financiera de las comunidades. Con datos actualizados, los administradores son capaces de proyectar ingresos y detectar problemas de liquidez con mayor prontitud, lo que es crucial para mantener la operatividad de los servicios y cumplir con los compromisos con proveedores. Sin embargo, a pesar de estos avances, la adopción de tecnología enfrenta ciertos obstáculos, ya que algunas comunidades aún utilizan sistemas tradicionales debido a la falta de conocimiento o desconfianza en los métodos digitales.
A pesar de los desafíos, la tendencia hacia una administración inmobiliaria más digital es innegable. Cornejo sugiere que las soluciones deben ser sencillas y seguras para facilitar su integración con los sistemas existentes. A medida que se avanza en la digitalización, se espera que la inteligencia artificial y los métodos de pago innovadores, como las transferencias A2A y las billeteras digitales, jueguen un papel protagónico en la gestión de comunidades. El futuro vislumbra un enfoque más integrado, donde el pago de gastos comunes se convierta en parte de un proceso más amplio, mejorando el control de ingresos y optimizando la experiencia del usuario en el ámbito financiero comunitario.





