El mercado laboral chileno ha encendido nuevamente las alarmas, luego de que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicara recientemente los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) correspondiente al trimestre móvil de junio a agosto de 2026. Con una tasa de desocupación nacional alcanzando el 9,6%, se evidencia un incremento de 1,0 puntos porcentuales en comparación con el mismo trimestre del año anterior. Esta cifra no solo sobrepasa las expectativas de economistas que predecían una estabilidad en torno al 9,5%, sino que también representa el nivel más alto de desempleo en más de cinco años, reflejando un escenario preocupante para la economía chilena.
Las cifras del INE revelan que la desocupación ha aumentado significativamente, con un incremento del 13,0% en el número de personas sin empleo en comparación con el año pasado. Este aumento se compone tanto de los cesantes, que vieron un alza del 12,1%, como de aquellos que buscan su primer empleo, cuyo porcentaje se disparó un alarmante 23,2%. Este último dato es particularmente preocupante, ya que los nuevos ingresos al mercado laboral, especialmente entre los hombres, han visto un aumento del 46,9% en su desocupación, señalando las dificultades de integración para los jóvenes y primeros postulantes.
El análisis por sectores económicos también presenta un panorama desalentador, con las áreas más afectadas en términos de empleo siendo las de tecnología, manufactura y comercio, que registraron caídas del 16,8%, 7,6% y 1,1%, respectivamente. Además, la informalidad en el empleo ha crecido, alcanzando una tasa del 26,3%. La situación se agrava al considerar que la tasa de ocupación actualmente se encuentra 2,3 puntos porcentuales por debajo de los niveles prepandemia, lo que implica que casi 400 mil personas que podrían estar ocupadas aún permanecen fuera del mercado laboral.
A lo largo del año 2026, las cifras de desempleo han mostrado una tendencia alcista, pasando del 8,3% en diciembre de 2025 a un preocupante 9,6% en agosto de 2026. En particular, la Región Metropolitana ha experimentado un incremento en su tasa de desocupación, que ahora se sitúa en 9,8%, en parte resultado de una caída en la cantidad de ocupados y un leve descenso en la fuerza laboral. Este continuo empeoramiento se traduce en un desafío significativo para las políticas públicas y el ámbito estatal.
Ante este contexto, el Gobierno ha implementado el plan “Chile Despega”, que incluye un aumento presupuestario de 400 millones de dólares para generar nuevos empleos, apuntando a la creación de 23 mil puestos de trabajo en el sector de obras públicas. La estrategia también contempla el lanzamiento del Subsidio Unificado al Empleo, en un esfuerzo por contrarrestar estas cifras alarmantes. Sin embargo, los expertos advierten que será crucial observar cómo se comporta el mercado laboral en los próximos trimestres, especialmente en esta nueva temporada de primavera, que históricamente podría influir en la creación de empleo y mitigar el deterioro continuado del mercado laboral.





