La reciente emergencia climática que afectó la Región de Atacama ha puesto nuevamente a prueba la capacidad de respuesta del Estado ante desastres naturales. En este contexto, desde CORPROA hemos observado con atención la rápida y organizada intervención de las autoridades nacionales y regionales. La cercanía y el compromiso del Presidente de la República, junto a sus Ministros, Senadores, Diputados, y los líderes locales, como la Delegada Presidencial, el Gobernador Regional y los Alcaldes de las comunas afectadas, demuestra una clara vocación de servicio público en los momentos críticos que enfrentamos.
La clara articulación de esfuerzos en terreno dejó en evidencia que, a pesar de las diferencias políticas e ideológicas, es posible unirse en pro del bienestar de la comunidad. Este enfoque colaborativo se tradujo en acciones concretas para garantizar la seguridad y el acompañamiento de las familias afectadas. Sin embargo, aunque la situación de contención es prioritaria, no podemos eludir la profunda preocupación que suscitan las consecuencias de este fenómeno en nuestra infraestructura vial, que se ha visto gravemente comprometida.
La degradación de estas vías no se refiere a simples reparaciones; se trata de obras de gran escala que llevaron años de planificación y significativas inversiones. El colapso o la interrupción prolongada de las rutas afecta no solo la calidad de vida de las familias atacameñas, sino que también repercute directamente en la operatividad y competitividad de nuestras empresas. Este contexto genera interrogantes cruciales sobre la resiliencia de nuestra infraestructura frente a los retos que presenta el cambio climático, lo que podría desincentivar la inversión en la región.
El camino hacia la recuperación exige un esfuerzo conjunto y ampliamente colaborativo. La reconstrucción de viviendas y la modernización de la conectividad son tareas que no pueden recaer en un solo sector. Desde CORPROA, hacemos un llamado a establecer una alianza público-privada robusta y pragmática que guíe el proceso de recuperación. Esta debe estar fundamentada en la identificación de soluciones efectivas, alineadas con las reales necesidades del territorio y sus habitantes.
Es imperativo que la presencia activa de las autoridades en Atacama se traduzca en decisiones rápidas y en la formulación de planes de reconstrucción que cumplan altos estándares. Desde CORPROA reiteramos nuestro compromiso de colaborar plenamente con el sector público para ayudar a la región a levantarse de este desafío. Solo a través del trabajo conjunto, con una visión de futuro centrada en las personas, lograremos construir un Atacama más fuerte y resiliente, listo para enfrentar cualquier adversidad que se presente.





