Esta noche, el prestigioso Festival de Viña del Mar celebró su decimoquinta gala televisada, un evento que deslumbró a los espectadores con el glamour y el talento de las principales estrellas de Chile. Bajo la hábil conducción de Tonka Tomicic y José Antonio Neme, la velada se convirtió en una celebración vibrante que capturó la atención del público en todo el país. Los anfitriones, conocidos por su carisma y profesionalismo, lograron mantener la energía en un nivel alto, cautivando tanto a los asistentes como a los televidentes en casa.
El rating de esta gala fue realmente impresionante, alcanzando un promedio de 1.466.765 personas por minuto en línea entre las 21:09 y la 01:18 horas. Este fenómeno televisivo culminó en un peak de 1.909.138 espectadores cuando la cantante Katteyes hizo su aparición, acompañada de las actrices Jacinta Rodríguez y Cota Castelblanco, quienes son reconocidas por su participación en la exitosa teleserie «El Jardín de Olivia». Este tipo de cifras evidencia el poder de convocatoria que sigue teniendo el Festival, un evento emblemático de la cultura chilena.
La transmisión digital también marcó un hito, con 1,1 millones de reproducciones en vivo registradas en los canales de YouTube de Mega y Meganoticias, lo que demuestra el creciente interés del público por seguir el evento a través de plataformas digitales. Este enfoque moderno ha permitido que una audiencia más amplia se sumerja en el glamur y el entretenimiento que ofrece la gala, brindando una experiencia más accesible para los fanáticos que prefieren seguir las presentaciones desde sus dispositivos móviles.
La alfombra roja de esta gala se llenó de rostros conocidos que desfilaron con elegancia y estilo, incluyendo una variedad de personalidades destacadas de la televisión, cantantes, periodistas, actores y modelos. Este año, incluso se sumaron figuras internacionales, lo que resaltó la importancia del Festival de Viña como un evento no solo nacional, sino también con proyección internacional. La expectación y la adrenalina estaban a flor de piel mientras los asistentes posaban para las cámaras, creando momentos memorables que fueron compartidos en redes sociales.
La dirección general del evento estuvo a cargo de Carlos Valencia, quien orquestó cada detalle para asegurar que la gala fuese un rotundo éxito. Gracias a su dirección y a la colaboración de un talentoso equipo, la noche se convirtió en un espectáculo lleno de música, risas y actuaciones que mantuvieron entretenido al público. La noche cero del Festival de Viña del Mar sigue siendo un punto de encuentro para los amantes de la música y la cultura, asegurando su legado en la historia del entretenimiento chileno.





