Durante el mes de febrero, el Teatro Biobío lleva a cabo su plan de mantenimiento anual, un proceso esencial que busca asegurar el correcto funcionamiento de este emblemático edificio. Este plan, que se ejecuta de manera continua a lo largo del año, incluye tanto intervenciones preventivas como correctivas, y responde a la alta demanda de uso que experimenta el teatro, además de su importancia como uno de los principales exponente de la arquitectura contemporánea en Chile. Este periodo de mantenimiento implica un cierre temporal al público, pero es una medida necesaria para garantizar un espacio seguro y óptimo para artistas y asistentes.
En marzo, coincidiendo con su aniversario, el Teatro Biobío reanudará su actividad artística, además de dar a conocer su esperada programación para el año 2026. Este recinto cuenta con el apoyo financiero del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, así como del Gobierno Regional del Biobío, lo que subraya su relevancia cultural y social. «Cuidar un equipamiento cultural como este es una responsabilidad permanente que ayuda a preservar la calidad de la experiencia artística, tanto para el público como para los trabajadores del teatro», comentó Jessica Aravena, directora de Operaciones y Servicios del Teatro Biobío.
Diseñado por el destacado equipo de arquitectos formado por Smiljan Radic, Gabriela Medrano y Eduardo Castillo, el Teatro Biobío se ha consolidado como un referente en la Región del Biobío. Durante el año pasado, el teatro albergó más de 650 eventos, atrayendo a más de 136,000 asistentes, lo que resalta la necesidad de mantener sus instalaciones en condiciones óptimas. La estructura del teatro, con sus 9,900 metros cuadrados y su distintiva membrana translúcida, no solo contribuye a su estética, sino que también proporciona una eficaz protección climática y acústica, elementos esenciales para su operación.
Entre las labores programadas para este febrero se incluye la limpieza profunda de la membrana envolvente del edificio y la revisión exhaustiva de los sistemas técnicos que sustentan la operatividad del teatro. Este mantenimiento no solo se centra en la estructura arquitectónica, sino que también asegura que los equipos técnicos, como sistemas de climatización y eléctricos, se mantengan en condiciones seguras para las producciones que se realizarán a lo largo del año. «La integridad de nuestros sistemas técnicos es vital para ofrecer una experiencia artística de alta calidad y seguridad para todos los asistentes», apuntó Aravena.
Por último, el plan de mantenimiento del Teatro Biobío no solo responde a necesidades estructurales y de seguridad, sino que también busca optimizar los costos operativos. Mantenimientos programados son considerablemente más económicos que las reparaciones por daños acumulados. El enfoque preventivo adoptado desde la inauguración del teatro en 2018 asegura que, tras su cierre temporal en febrero, el espacio estará listo para recibir nuevamente a artistas y públicos en marzo, continuando así con su misión de ser un punto de encuentro cultural y artístico en la región.





