Santiago, agosto de 2026. – Apiux, la compañía tecnológica innovadora, ha presentado su renovada propuesta de Modernización de Aplicaciones Legacy con IA Gobernada. Este enfoque se centra en aplicar una metodología robusta y un ecosistema de inteligencia artificial a la compleja tarea de actualizar sistemas heredados que siguen siendo fundamentales para la operativa de diversas industrias. Actualmente, se estima que entre el 60% y el 80% de los presupuestos de TI se destinan a la manutención de estos sistemas obsoletos, que además constituyen un considerable riesgo de seguridad, al presentar hasta tres veces más vulnerabilidades que las plataformas modernas. Para Apiux, la modernización no es simplemente un desafío tecnológico, sino un imperativo estratégico que busca optimizar recursos y minimizar los riesgos asociados a las infraestructuras heredadas.
La metodología de Apiux se basa en una premisa clave: la inteligencia artificial puede ser un acelerador poderoso para la modernización, pero no puede sustituir el enfoque estructurado que se requiere para llevar a cabo el proceso. Según Francisco Figueroa, CEO de Apiux, el verdadero activo es el método, mientras que la IA actúa como un facilitador en la transformación. Apiux no se limita a digitalizar código viejo en nuevas plataformas; lleva a cabo un análisis profundo del sistema existente, sus interdependencias y las reglas de negocio que lo rigen antes de proceder a cualquier cambio significativo. Este proceso metódico asegura que cada decisión crítica esté fundamentada en un entendimiento completo del sistema, con las implicaciones de cada modificación debidamente consideradas.
El abordaje de Apiux comienza por convertir la información de los sistemas legados en un grafo de conocimiento accesible, lo que ayuda a mapear su estructura y sus relaciones internas de una manera comprensible. Luego, es aplicada una metodología de seis fases que integra la inteligencia artificial y se complementa con controles regulares en los que expertos verifican y validan las decisiones antes de avanzar. Este enfoque garantiza que, a pesar de la automatización y el uso de IA, la supervisión humana permanezca en los aspectos más críticos del proceso. La flexibilidad del sistema permite adaptarse a futuras tecnologías, asegurando que el proceso y la gobernanza continúan siendo la prioridad, en lugar de un modelo de IA específico.
Apiux también subraya la importancia de un enfoque gradual y medido en la modernización de sistemas. En lugar de apresurarse por reemplazar plataformas antiguas, buscan reducir el riesgo tecnológico al máximo, evitando la introducción de nuevos problemas que podrían surgir de una migración insuficientemente analizada. Para ello, se ha diseñado un mecanismo de contingencia que utiliza la IA para proporcionar documentación y especificaciones detalladas, en caso de que las métricas de rendimiento no alcancen los niveles deseados para un cambio creativo. No se trata de promover el uso de la inteligencia artificial por sí mismo, sino de emplearla donde pueda ofrecer beneficios tangibles y verificables.
Para iniciar el proceso de modernización, Apiux establece un piloto de calibración de ocho semanas aplicado a un módulo específico del sistema. Durante este tiempo, se recogen métricas y se evalúa el rendimiento de la metodología aplicada, generando datos concretos que permiten decidir si se procederá a un escalamiento más amplio. De esta forma, las organizaciones pueden basar sus decisiones en pruebas y evidencias obtenidas de sus propios sistemas, alejándose de promesas abstractas. Aunque un módulo pueda no alcanzar los estándares necesarios para una transformación automática, el proceso aún entrega un valioso inventario y un mapa de dependencias que servirán de base para futuras decisiones tecnológicas.





