La reciente actividad que tuvo lugar en la Península de Hualpén se vio marcada por la participación del Seremi de Medio Ambiente Pablo Pinto, junto a autoridades de la Municipalidad de San Pedro de la Paz y representantes de diversos sindicatos de pescadores de la región, incluyendo a Lenga, Peroné, Chome, San Vicente, Alto El Rey e Infiernillo. Esta reunión se centró en el fortalecimiento del trabajo colaborativo entre instituciones públicas, organizaciones sociales y la academia, en un esfuerzo conjunto para lograr un desarrollo sustentable en la zona, donde convivan la pesca artesanal, el turismo y otras actividades humanas.
El alcalde de Hualpén, Miguel Rivera, subrayó la importancia de esta sinergia, destacando que el objetivo central es avanzar hacia la declaración de la Península de Hualpén como un Área Costera Marina Protegida de Múltiples Usos. Rivera enfatizó que esta iniciativa no solo busca proteger la biodiversidad del entorno, sino también potenciar las actividades económicas que dependen del cuidado de los recursos naturales, asegurando así la sustentabilidad en el tiempo.
Participando activamente en esta iniciativa, la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) está representada por el Dr. Iván Hinojosa y la Dra. Sara M. Rodríguez. La Dra. Rodríguez explicó que su labor se focaliza en el monitoreo de aves costeras y mamíferos marinos, con el fin de establecer una línea base sobre la abundancia y riqueza de especies en la península. «Este trabajo se ha complementado con un monitoreo intensivo realizado en colaboración con la organización Oceana, lo que nos ha permitido recoger datos valiosos sobre la fauna local», indicó.
Un aspecto crucial del acuerdo es la necesidad de informar y sensibilizar a los pescadores sobre la importancia de la conservación del entorno. La Dra. Rodríguez mencionó que al principio hubo ciertas aprensiones por parte de los sindicalistas, quienes temían que se les restringiera el acceso a las zonas de pesca. Sin embargo, tras varias reuniones y un trabajo de diálogo abierto, los pescadores entendieron que el objetivo no es limitar su forma de vida, sino garantizar la salud de los ecosistemas que sustentan sus actividades.
La percepción de la comunidad sobre la Península de Hualpén ha cambiado notablemente; los habitantes ahora reconocen su valor ambiental y su potencial como un área rica en biodiversidad. La Dra. Rodríguez concluyó que la comunidad está comenzando a apreciar la importancia del turismo sostenible y otras actividades que no solo benefician el entorno, sino que también contribuyen al desarrollo económico local. «La gente ha comprendido que la conservación del medio ambiente es fundamental para el futuro de todos nosotros», finalizó.





