La entrega reciente de incentivos por parte del Programa de Desarrollo Local (Prodesal) en San Pedro ha tenido un impacto significativo en la comunidad agrícola, beneficiando a cerca de 400 microproductores dedicados al cultivo de hortalizas y frutales, así como a la crianza de ganado y aves. Esta ayuda, que asciende a más de $79.400.000, proviene del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) Metropolitano y está diseñada para atender a los agricultores más necesitados de la Región Metropolitana. Con estos recursos, se busca potenciar la producción local, asegurando la continuidad de las actividades económicas de estos microproductores, quienes son esenciales para el abastecimiento alimentario de la zona.
Gertrudis Meza, integrante de la Cooperativa de Frutilleros Agrícola Las Patagua, expresó su gratitud por el bono de $200.000 que recibió, el cual utilizó para adquirir insumos necesarios para su producción de frutillas. Según Meza, estos recursos eran esperados y son fundamentales para mejorar la eficiencia y calidad de los cultivos. Esta opinión refleja el sentir de muchos campesinos que deben lidiar con retos como la fluctuación de precios y condiciones climáticas adversas, lo que hace aún más crítico el apoyo ofrecido por INDAP y el Prodesal.
La entrega de incentivos fue celebrada en una ceremonia encabezada por la directora regional (S) de INDAP Metropolitano, Mariana Arias, y el alcalde de San Pedro, Manuel Devia. Durante el evento, el alcalde destacó que los agricultores locales han enfrentado serias dificultades, especialmente por la caída de precios de la frutilla, principal producto de la zona. Resaltó la importancia de recibir apoyo financiero en este contexto, ya que permite a los productores adquirir equipamiento vital para sus labores agrícolas y mejorar sus condiciones de vida.
La directora regional de INDAP, Mariana Arias, subrayó que la entrega del Capital de Trabajo es una medida crucial para fortalecer la agricultura familiar campesina, y que este apoyo directo es fundamental para mantener la seguridad alimentaria en la región. Con la participación activa de casi 400 microproductores en el Prodesal, se destaca el rol crucial de estos agricultores en la alimentación de millones de personas en todo Chile, haciendo que la inversión en sus actividades sea una prioridad para el desarrollo local y la soberanía alimentaria.
Posteriormente a la entrega de los incentivos, las autoridades visitaron el predio de los hermanos Eloy y Elías Bustos, donde se implementó un proyecto de riego asociativo que incluye un acumulador de aguas lluvia. Esta iniciativa, financiada en parte por recursos del Programa de Riego Asociativo (PRA) de INDAP, busca asegurar la producción en condiciones de escasez hídrica. Con una capacidad de 6.500 metros cúbicos, el proyecto permitirá regar 5,4 hectáreas de frutillas, generando además empleo durante su construcción y operación. Esta estrategia reafirma el compromiso de las autoridades en fortalecer la agricultura local ante los desafíos climáticos actuales.





