Las autoridades nacionales celebraron con entusiasmo la reciente decisión tomada por el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, que incluyó al Circo de Tradición Familiar de Chile en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este anuncio fue realizado durante la 20ª sesión que tuvo lugar en Nueva Delhi, India, donde la delegación chilena presentó un exhaustivo expediente que respaldaba la postulación, el cual fue elaborado en colaboración con las comunidades circenses desde 2017. La decisión representa un hito significativo no solo para las artes en Chile, sino también para la memoria afectiva de todos aquellos que han trabajado para preservar esta tradición artística a lo largo de generaciones.
La ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, se mostró entusiasmada por este reconocimiento, señalando que «el Circo de Tradición Familiar es una parte esencial de nuestra cultura e identidad nacional, que ha encantado a diversas generaciones y ha jugado un rol crucial en la democratización y descentralización cultural en Chile». Su declaración subraya la importancia de esta manifestación artística, que ha logrado captar el cariño y la atención del público chileno a lo largo de su trayectoria, destacándose no solo por su valor artístico, sino también por su impacto social.
En la ciudad de Quilpué, el Circo Tony Caluga celebró esta victoria con dos funciones gratuitas que convocaron a estudiantes y miembros de la comunidad. Durante este evento, el seremi de las Culturas Javier Esnaola y el director regional del Servicio del Patrimonio Salvador Angulo participaron activamente, destacando la colaboración entre el Estado y las familias circenses. Esnaola resaltó que este es un reconocimiento que honra la tradición de más de dos siglos del circo en Chile, que llegó al país en el siglo XIX gracias a los hermanos Pacheco. La celebración en Quilpué fue significativa, no solo por el espectáculo en sí, sino por el sentido de comunidad y pertenencia que generó entre los asistentes.
Sebastián Lillo, también conocido como «Payaso Microbio Caluga», expresó su alegría ante el anuncio, señalando que esta decisión no solo preserva la historia del circo, sino que también garantiza que la tradición continuará presente en la cultura nacional. Lillo enfatizó que el circo no es solo una profesión, sino un estilo de vida que ha evolucionado con el tiempo y que sigue resonando en la sociedad chilena. Su entusiasta proclamación refleja el compromiso y la pasión de las familias circenses por mantener vivas las tradiciones a las que han dedicado su vida.
Con la inclusión del Circo de Tradición Familiar en el listado de la UNESCO, Chile se une a otras manifestaciones culturales reconocidas a nivel internacional, como los Bailes Chinos de Chile y la Alfarería de Quinchamalí, entre otros. Este reconocimiento no solo fortalece la identidad cultural del país, sino que también incentiva a otras comunidades a preservar y celebrar sus patrimonios únicos. La comunidad del Canto a lo Poeta ya está preparando su propia postulación para el próximo año, lo que resalta una creciente conciencia y aprecio por las tradiciones culturales en el país.





