La reciente Feria de Programación, realizada el 1 de abril en el Salón Gregorio de la Fuente del Gobierno Regional del Biobío, reunió a representantes de los 17 espacios culturales que conforman la red Corredor Biobío. Este encuentro, impulsado por la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, tiene como objetivo fortalecer la programación artística en las tres provincias de la región: Arauco, Biobío y Concepción. A diez años de su creación, Corredor Biobío se ha consolidado como una plataforma fundamental para la organización territorial y la descentralización cultural, permitiendo a los artistas locales desarrollarse y visibilizar su trabajo ante diversas comunidades.
Durante la Feria, se enfatizó la importancia de las infraestructuras culturales en el desarrollo regional. La seremi Carolina Tapia Krug destacó que estos espacios son esenciales para que las comunidades se encuentren y accedan a la creación artística, así como para fortalecer su identidad. La red Corredor Biobío no solo facilita la circulación de obras de artes escénicas y musicales, sino que también se presenta como un espacio vital donde los artistas y programadores pueden compartir, dialogar y proyectar colaboraciones, contribuyendo así a la equidad cultural en todo el territorio.
El Centro Cultural Municipal de Los Ángeles, uno de los actores fundacionales de esta red, celebró su evolución al cabo de diez años. Camila Suazo, su gerenta, expuso el orgullo que siente por el progreso de Corredor Biobío y su impacto en la circulación de espectáculos de diversas disciplinas artísticas. Según Suazo, esta red ha permitido generar una rica programación cultural accesible a distintos públicos, y subrayó la necesidad de continuar incorporando nuevos espacios para ampliar la cobertura territorial y fomentar el acceso a las artes.
Desde el lado de los artistas, Jonathan Figueroa, presidente de SIDARTE Biobío, consideró la feria como una instancia crucial para visibilizar el trabajo del sector, así como para discutir temas relevantes como tarifas y condiciones mínimas de presentación. Este espacio, según él, trasciende la administración gubernamental y debería establecerse de manera continua en la región, dado su impacto positivo en el ámbito cultural. Otras voces, como la de María Alejandra Valdivia de la Casa de la Cultura de Chiguayante, destacaron la feria como una oportunidad para fortalecer redes de trabajo y resaltar la diversidad creativa de las comunas.
La Feria de Programación se presenta así como una oportunidad concreta para reactivar el ecosistema cultural del Biobío, fomentando nuevas conexiones entre agentes culturales, comunidades y audiencias. Con su trayectoria de una década, Corredor Biobío se establece como una política cultural construida desde las bases, donde la colaboración permite acercar propuestas artísticas pertinentes y de calidad, optimizando el uso de la infraestructura cultural disponible y promoviendo la creación de empleo en el sector. Estas iniciativas son fundamentales para fortalecer la cultura en cada rincón de la región.





