El Gobierno ha presentado el proyecto de Ley de Presupuestos para el año 2027, que incluye una autorización para contraer obligaciones de hasta US$25,000 millones. Esta solicitud no es nueva, ya que el Ejecutivo había llevado al Congreso una ampliación del techo de endeudamiento para el año 2026, en un intento de cimentar las bases para el acceso a financiamiento a lo largo del próximo periodo. Según el sitio de información Aquí y Ahora, la solicitud correspondiente aparece en el artículo 3 de la propuesta, lo que permitiría al Estado emitir y colocar bonos y otros instrumentos de deuda tanto en moneda local como en moneda extranjera.
En el contexto de la planificación financiera del país, el origen del techo de endeudamiento para 2026 se estableció inicialmente en US$17,400 millones. Sin embargo, este año el Gobierno ya había solicitado una ampliación extraordinaria de US$6,200 millones, indicando que el propósito detrás de esta medida era cubrir obligaciones ya contempladas en el presupuesto y no financiar nuevos programas de gasto. La aprobación de esta solicitud por parte del Congreso en julio permitió un aumento sustancial, llevando el límite total de endeudamiento para el 2026 hasta los US$23,600 millones, lo cual señala una tendencia al alza en la necesidad de financiamiento público.
La nueva propuesta de endeudamiento para 2027, que se sitúa en US$25,000 millones, representa un incremento del 44% con respecto al techo original fijado para 2026 de US$17,400 millones. Además, si se compara con el monto actual autorizado de US$23,600 millones, el aumento es más moderado, rondando el 5.9%. Estos números resaltan la complejidad de la situación fiscal que enfrenta el Gobierno, el cual busca equilibrar el crecimiento económico con la responsabilidad de mantener un manejo fiscal sostenible.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, tuvo la oportunidad de aclarar que la petición de los US$25,000 millones no significa un aumento automático de la deuda pública en esa cuantía. «Primero es necesario pagar deudas anteriores y cubrir el déficit, más el gasto esencial según lo previsto», indicó. Este matiz en la explicación busca tranquilizar las inquietudes sobre el crecimiento desmedido de la deuda pública y dar un marco de responsabilización en la gestión fiscal del país.
En cuanto al contexto político, la presidenta del Frente Amplio, Gael Yeomans, ha expresado abiertamente su preocupación por el impacto que podría tener un mayor endeudamiento en las finanzas públicas del país. A medida que avanza la discusión presupuestaria, Yeomans está llamando al Ministerio de Hacienda a profundizar en la discusión sobre las implicancias de esta solicitud. Cabe recordar que el Gobierno proyecta un déficit estructural del 1.8% del PIB para 2027, que es una mejora en comparación con el 2.8% del año actual, y alrededor de esta diferencia se dará el debate sobre cómo y en qué se empleará el financiamiento solicitado.





