El nuevo disco del catálogo del sello chileno Chileclásico ha sido lanzado oficialmente en el marco de la Feria Pulsar 2025, destacándose por su enfoque en el agua y el flujo como ejes centrales. «Música de Ríos», la nueva obra del compositor chileno-uruguayo Guillermo Eisner, reúne composiciones que han sido gestadas a lo largo de casi una década, inspirándose en diversos ríos, tanto del país como del mundo. Este trabajo, que incorpora piezas para guitarra, flauta triple, oboe, violonchelo y electrónica, ha sido interpretado por renombrados músicos tanto nacionales como internacionales, consolidando su importancia en la escena musical contemporánea.
El proceso creativo de «Música de Ríos» se remonta a los años 2016-2017, cuando Eisner produce «Río de las lluvias», una obra que evoca la traducción del nombre del río Maule. Desde ese momento, la metáfora del agua se convirtió en un hilo conductor esencial para sus creaciones posteriores. Eisner comenta que «cada obra nace del diálogo con un intérprete, de sus territorios, de sus instrumentos y de sus historias», resaltando la conexión personal que tiene con cada una de las piezas que componen el álbum.
La colaboración con la flautista Carmen Troncoso, que reside en York, Inglaterra, marcó uno de los procesos más experimentales del disco. Usando la flauta triple, un instrumento artesanal de cerámica, ambos músicos trabajaron intensamente, explorando cómo colaborar a través de un enfoque casi experimental. «Trabajamos como en un laboratorio», explica Eisner, subrayando la dedicación detrás de cada composición. La guitarra, que es el instrumento principal de Eisner, se convierte en el punto de partida de muchas de sus ideas compositivas, reflejando su conexión personal con la música.
Las notas del disco fueron escritas por la musicóloga Daniela Fugellie, quien ha acompañado el proceso desde una perspectiva analítica y narrativa. Fugellie señala cómo el álbum refleja una rica variedad de lenguajes y sonoridades que giran en torno al agua, caracterizándola como un elemento caleidoscópico. Además, destaca el momento fértil que vive la música docta contemporánea en Chile, donde producciones de alta calidad como esta evidencian un salto cualitativo significativo.
El arte visual que acompaña al disco, diseñado por el ilustrador Vicente Cociña, busca captar la esencia de la música de Eisner a través de imágenes que reflejan la naturaleza del sonido y del agua. Cociña explica que su trabajo se basa en la sinestesia, donde los colores y las texturas se derivan de la caracterización de cada río. Tanto el compositor como el ilustrador coinciden en la importancia de recuperar la experiencia de escuchar un disco completo, dedicando tiempo y atención al paisaje sonoro que este despliega, transformando la audición en un viaje introspectivo.





