Según los recientes datos de ICONSTRUYE, el sector de la construcción ha mostrado un notable aumento en la actividad durante el segundo trimestre de 2026, promediando 135 nuevas obras mensuales, lo que representa un incremento del 10% en comparación con los primeros tres meses del año. Este repunte en el inicio de proyectos es una señal alentadora para la industria, aunque aún persiste una concentración significativa de las actividades en fases avanzadas. Casi la mitad de los proyectos, un 44%, se encuentran en la etapa de finalización, lo que indica que aunque hay un mayor ingreso de obras, la mayoría de ellas están en las etapas finales de su desarrollo.
A pesar de la mejora en los números, es importante señalar que solo un 4% de los proyectos activos se encuentra en la fase de fundaciones, lo que sugiere que la actividad de construcción en sus etapas iniciales todavía es limitada. A cierre de junio, se contabilizaron 885 obras en total, con una gran mayoría avanzando en fases como obra gruesa y terminaciones. Esta escasa proporción de proyectos en fundación pone de relieve que, aunque se registren más obras en marcha, la base de nuevas actividades no es lo suficientemente sólida como para afirmar que estamos ante una reactivación total del sector.
Durante el primer semestre del año, el promedio de nuevas obras alcanzó un total de 129 mensuales, destacando un notable incremento entre abril y junio. Este periodo de mayor actividad se tradujo no solo en más proyectos, sino también en un significantivo aumento en las transacciones industriales. En total, se emitieron 137.995 órdenes de compra en el segundo trimestre, un 3% más que en el primer trimestre, con un volumen transaccionado que alcanzó los $484.702 millones, lo que representa un notable aumento del 39% con respecto a los primeros tres meses del año.
En cuanto a la composición de los proyectos, el sector residencial lidera la lista con un 56% de las obras activas, seguido de la infraestructura que ocupa un 26%. Estos dos segmentos en conjunto concentran más del 80% de las obras en ejecución, lo que resalta la importancia de estos sectores en la reactivación potencial de la construcción. Sin embargo, conforme a declaraciones de Ignacio Vila, gerente general de ICONSTRUYE, aunque los datos son alentadores, aún es primordial mantener cautela, ya que la alta concentración en etapas avanzadas pone en duda una reactivación sostenida en el sector.
El pronóstico para los próximos meses dependerá no solo de mantener la tendencia de iniciación de nuevas obras, sino también de diversificar las etapas de los proyectos para incluir una mayor cantidad de iniciativas desde su comienzo. De continuar con este impacto positivo, es posible que se observe una recuperación real y sostenida de la industria de la construcción en el futuro cercano. Las cifras del segundo trimestre abren la puerta a la esperanza, pero se requiere un monitoreo constante para verificar la estabilidad de estas mejoras a largo plazo.





