El Puerto Antofagasta llevó a cabo un exitoso simulacro de activación del Código Internacional para la Protección de Buques e Instalaciones Portuarias (PBIP) en su Nivel de Protección 3. Este ejercicio simulado se diseñó para evaluar la capacidad de respuesta ante escenarios críticos que pudieran poner en peligro la seguridad portuaria. En esta ocasión, se planteó un escenario de polizontes vinculados al tráfico de armas, lo que permitió a las autoridades revisar los procedimientos existentes, las comunicaciones y la coordinación táctica entre los diferentes equipos involucrados. La actividad tuvo una duración aproximada de una hora, que resultó ser un tiempo ideal para medir la efectividad de la activación y la respuesta operativa en un contexto realista.
El simulacro fue organizado de manera conjunta por el Puerto Antofagasta, la Autoridad Marítima y su concesionario ATI, y contó con la presencia de autoridades regionales como observadores. Durante el ejercicio, el Grupo de Respuesta Inmediata (GRI) actuó en la interdicción del escenario simulado, lo que permitió no solo evaluar los tiempos de activación, sino también la interoperabilidad entre las distintos organismos y procedimientos críticos que se deben aplicar en situaciones de emergencia. Este tipo de colaboración es esencial para una respuesta eficaz en situaciones que amenacen la seguridad en la infraestructura portuaria.
El Capitán de Puerto de Antofagasta, Diego Aguilera, subrayó la importancia del trabajo en conjunto entre entidades públicas y privadas para garantizar la protección del país. «El trabajo colaborativo entre las entidades públicas y privadas es fundamental para resguardar la protección que necesita el país», destacó Aguilera. Su declaración pone de manifiesto la necesidad de integración y coordinación en la activación de protocolos críticos para la salvaguarda de las operaciones portuarias, que son vitales para el comercio y la economía regional.
El subdirector regional de SENAPRED Antofagasta, Jorge Ramos Soto, también se refirió al ejercicio, resaltando que las instalaciones portuarias están clasificadas como críticas debido a su rol crucial en la sostenibilidad y seguridad de las operaciones marítimas. Según él, «este ejercicio fue integral, bien ejecutado y demuestra que los puertos están protegidos gracias al trabajo conjunto de las administraciones portuarias y la Autoridad Marítima». Su afirmación refuerza la idea de que la colaboración continua es esencial para enfrentar los desafíos que implica la seguridad en el entorno portuario.
Desde Puerto Antofagasta, se destacó el compromiso con la seguridad y la mejora continua a través de estos simulacros. «Ejercicios como este son fundamentales para seguir elevando la capacidad de respuesta ante escenarios que puedan afectar la continuidad operacional», enfatizó un portavoz de la organización. Al mantenerse alineado con las buenas prácticas internacionales del Código PBIP, Puerto Antofagasta reafirma su compromiso de desarrollar ejercicios periódicos de entrenamiento y actualización de procedimientos que garanticen la seguridad, la resiliencia operativa y el fortalecimiento del comercio exterior en la macrozona norte.





