Airbnb ha revelado sus predicciones sobre cómo los viajeros de Latinoamérica, particularmente la generación Z, transformarán la forma de viajar en 2026. Este año promete ser el momento en que los turistas saquen el máximo provecho a sus desplazamientos, enfatizando la idea de que cada minuto cuenta. Los nuevos hábitos de viaje se centran en escapadas internacionales de corta duración, de apenas uno a dos días, muy influenciadas por los populares retos de las redes sociales como el famoso «Un día en…». Así, los viajeros latinoamericanos se están adaptando a estos estilos, haciendo de sus visitas cortas una oportunidad para vivir intensamente la esencia de cada destino.
Una notable transformación en la búsqueda de experiencias auténticas está ya en marcha. En 2026, se espera un aumento del 10% en las reservas por parte de los viajeros chilenos que buscan hacer escapadas rápidas a ciudades vibrantes como Río de Janeiro y Florianópolis. Estas ciudades no solo ofrecen atracciones turísticas, sino que brindan la oportunidad de experimentar la cultura local, el arte y una cocina única y auténtica. Este cambio es un alejamiento de los relajantes pueblos costeros que alguna vez fueron el destino favorito, conformando un perfil de viajero que busca vivencias más urbanas, dinámicas y energéticas.
En el ámbito de la conexión con la cultura y la naturaleza, 2026 se perfila como el año donde los viajeros desean ir más allá del convencional checklist turístico. Las reservas para experiencias inmersivas están en aumento, y los turistas ahora prefieren vivir lo que hace vibrar a cada ciudad. Actividades como clases de cocina tradicional, excursiones a paisajes naturales impresionantes y encuentros con arte local están al alza, especialmente en países como Argentina y Chile. En Buenos Aires, por ejemplo, la experiencia ‘Sé curioso en Buenos Aires’ invita a los viajeros a explorar la ciudad desde un enfoque antropológico, mientras que en Santiago, la oferta de disfrutar vistas panorámicas desde San Cristóbal resalta la combinación de naturaleza y urbanismo.
La tendencia hacia experiencias de naturaleza y aire libre también crece significativamente. Las reservas en Colombia han revelado un aumento notorio en actividades como la visita a Guatapé, donde los viajeros pueden no solo conocer el icónico Peñol, sino que también pueden interactuar con llamas y navegar en un barco de lujo. Por su parte, en Perú, el atractivo de Las Islas de Paracas y el oasis Huacachina está generando un alto interés, justificando la búsqueda de aventuras naturales y la vida silvestre en la costa peruana. Esta búsqueda de experiencias auténticas subraya la importancia que los viajeros otorgan a la inmersión cultural en sus viajes.
Por último, una tendencia global que está en auge es el incremento de los viajes en solitario. Cada vez más, los viajeros están eligiendo dejar a sus parejas en casa y embarcarse en aventuras individuales que incentivan el autodescubrimiento. En especial, Río de Janeiro se ha vuelto el destino favorito de los chilenos que viajan solos, mostrando un impresionante aumento de más del 150% en reservas para 2026. Este patrón revela un viajero moderno que no solo busca adrenalina en escapadas cortas, sino que también transforma su forma de entender la conexión cultural y el viaje en solitario, adaptando su experiencia a las exigencias de aventura, autenticidad y un espíritu exploratorio inquebrantable.





