En el marco de la conmemoración de su 28 aniversario, la Empresa Portuaria de Antofagasta ha afianzado su compromiso con importantes proyectos de infraestructura que potenciarán su capacidad operativa. Desde su creación por la Ley N° 19.542 de modernización del sistema portuario chileno, Puerto Antofagasta ha sido fundamental para el desarrollo económico de la región y del país. Con una historia que supera el siglo, la compañía celebra su aniversario con la puesta en marcha de proyectos estratégicos que prometen llevar su capacidad de operación de 3,5 millones a 7 millones de toneladas anuales, preparando al puerto para los desafíos del futuro y el crecimiento de la minería ya la industria del litio en la región.
Uno de los proyectos más destacados es la ampliación del Molo de Abrigo, que comenzó su construcción con la colocación de la primera piedra en junio de este año, y cuya inversión supera los $45 mil millones. Este proyecto, que se ejecutará sin interrumpir las actividades normales del puerto, tiene como objetivo reducir en un 80% los cierres operacionales causados por marejadas. Junto a esto, se está desarrollando en coordinación con el Gobierno Regional de Antofagasta, fortaleciendo así el vínculo entre el sector público y privado en la búsqueda de soluciones que beneficien a la región.
Además del Molo de Abrigo, Puerto Antofagasta se encuentra en plena ejecución de obras en la Zona de Desarrollo Logístico La Negra, donde ya se ha iniciado la urbanización y se espera la instalación de nuevos operadores logísticos. Este avance permitirá no solo aumentar la infraestructura disponible sino también mejorar la conectividad y eficiencia de los flujos de trabajo, vitales para el crecimiento de las actividades comerciales en el norte de Chile. Adicionalmente, se está preparando la tercera fase del Antepuerto Portezuelo, infraestructura esencial para la ordenación del tráfico y el mejoramiento de la operativa portuaria.
El gerente general de Puerto Antofagasta, Carlos Escobar Olguín, subrayó la importancia de estas iniciativas para el desarrollo económico del país, afirmando que el puerto es responsable de la transferencia de alrededor del 10% del valor FOB nacional. Esta contribución destaca no solo la magnitud de sus operaciones, sino también su papel esencial en la conectividad internacional de Chile y su capacidad para responder al crecimiento de nuevas industrias, como las energías renovables y el comercio exterior alineados con el Corredor Bioceánico. Así, el puerto se posiciona como un pilar fundamental en la logro de un desarrollo sostenible y con visión de futuro.
Finalmente, el compromiso de Puerto Antofagasta con la sostenibilidad ha sido reconocido con el Sello de Excelencia Organizacional del Programa HuellaChile, marca de estándares de responsabilidad medioambiental que refuerzan sus prácticas desde 2019. La compañía ha mantenido una gestión cercana hacia la comunidad, como lo demuestra su liderazgo en confianza ciudadana en la Encuesta Barómetro Regional de la Universidad Católica del Norte. En este nuevo capítulo de su historia, Puerto Antofagasta se define como un motor logístico y productivo del norte del país, con un enfoque claro en la integración regional y en el desarrollo sustentable.





