La primera etapa del programa “Energía para Emprendedores Camino Internacional–Colbún” culminó con el reconocimiento y la certificación de 20 emprendedores en diversas áreas clave como modelo de negocio, contabilidad, marketing digital, planificación comercial y comunicación estratégica. Esta iniciativa, impulsada por Colbún a través de su Complejo Hidroeléctrico Aconcagua y desarrollada en colaboración con la Corporación de Desarrollo Pro Aconcagua, ha contado con el apoyo de los municipios de Los Andes y San Esteban. Durante cinco semanas, los emprendedores participaron en una robusta formación que incluyó 10 talleres, equivalentes a 40 horas de capacitación, diseñados para fortalecer sus habilidades y gestionar eficientemente sus proyectos.
Un hito significativo de esta iniciativa fue la postulación al Fondo de Capital Semilla, que entregará 10 aportes económicos de $1.000.000 cada uno a los emprendedores que se destacaron. Entre los ganadores se encuentran iniciativas como «EncuerArte», «Almacén Santa Teresa», y «Juegos Mosqueta», entre otros, quienes presentaron planes de inversión y un video pitch final. Este apoyo financiero se suma a la capacitación que recibieron y busca fomentar el crecimiento y la viabilidad de estos proyectos dentro de la comunidad del Camino Internacional.
El objetivo del programa es claro: fortalecer las capacidades emprendedoras locales y fomentar un desarrollo sostenible en la gestión de sus negocios. La experiencia fue bien valorada por los participantes, como lo expresó Gladys Castro, quien destacó: «Agradezco esta oportunidad. Aprendimos mucho sobre cómo llevar nuestros emprendimientos y siempre hemos sentido el apoyo de Colbún y Pro Aconcagua en el Camino Internacional». Su testimonio refleja el impacto positivo que ha tenido el programa en la comunidad emprendedora.
El alcalde de Los Andes, Manuel Rivera, subrayó la importancia de este tipo de iniciativas, considerando que brindan herramientas prácticas a los emprendedores locales. Según mencionó: «Valoramos la articulación entre Colbún, Pro Aconcagua y los municipios, que se traduce en oportunidades concretas para mejorar la calidad de vida de las comunidades». Esta colaboración interinstitucional se ha convertido en un pilar fundamental para el desarrollo de los negocios en la región.
Pedro Segura, de Colbún, coincidió en la relevancia del proceso formativo: «Estamos cerrando un ciclo donde 20 emprendedores recibieron herramientas concretas para mejorar sus negocios». Además, Claudia Gajardo, gerenta general de la Corporación de Desarrollo Pro Aconcagua, enfatizó que más allá del apoyo financiero, el foco del programa está en instalar capacidades en los emprendedores para que puedan postular a nuevos fondos y proyectar sus negocios, beneficiando así a sus familias y a la comunidad en su conjunto.





