El director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, anunció oficialmente la destitución de Héctor Labrín, quien ocupaba el puesto de Director General Metropolitano, tras la fuga de dos reos desde la ex La Penitenciaría de Santiago, un incidente que ha despertado gran preocupación en el ámbito de la seguridad penitenciaria. Según la información proporcionada por T13, los internos, identificados como Tomás González Quezada, apodado ‘Pelao’, y Juan Flores Valenzuela, conocido como ‘Indio Juan’, lograron escapar en la noche del miércoles, causando alarma tanto entre las autoridades como en la población en general.
Durante una conferencia de prensa, Rubén Pérez expuso los detalles de la fuga, revelando que los reos permanecieron alrededor de tres horas en una zona interna antes de eludir los controles y salir a la vía pública. Lo más sorprendente del caso es que lo hicieron vistiendo uniformes similares a los de gendarmes, lo que sugiere que pudieron haber contado con la ayuda de alguna persona dentro de la institución penitenciaria. Ante esta situación, se ha anunciado la remoción no solo de Labrín, sino también la desvinculación de tres altos funcionarios del Centro de Detención Preventiva Santiago Sur, incluyendo al alcaide y jefes de régimen interno y operativo.
El subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz Lamartine, se pronunció sobre el asunto, enfatizando la importancia de las sanciones administrativas y reiterando que no se trata de un problema de infraestructura o falta de personal, sino de una grave falla en la preparación y coordinación del personal a cargo. Muñoz hizo hincapié en que la fuga fue meticulosamente planificada, insinuando que los internos pudieron contar con tiempo suficiente para prepararse para su escape, lo que aumenta la sospecha de colaboración interna.
A pesar de las duras críticas, el director de Gendarmería se mostró reflexivo sobre la situación, destacando que han afrontado una serie de desafíos en los últimos siete meses y reafirmando su compromiso con la transparencia. Rubén Pérez lamentó la creciente violencia hacia los funcionarios de Gendarmería y subrayó la necesidad de asumir la responsabilidad frente a estos incidentes, asegurando que no se ocultará la corrupción y que se seguirán tomando medidas correctivas.
En el marco de la crisis desatada por esta fuga, Pérez anunció que se buscará iniciar una revisión integral del sistema penitenciario, a la espera de la aprobación de una reforma constitucional que cambiará la supervisión al ministerio de Seguridad Pública. La situación ha puesto de manifiesto las debilidades en la gestión de las unidades penales, y las autoridades están decididas a encontrar y sancionar a todos los involucrados en esta preocupante evasión.





