Un reciente estudio realizado entre el 25 de noviembre y el 1 de diciembre ha expuesto que un 78% de los encuestados reconoce un estancamiento en la economía chilena. Esta percepción se agrava en un contexto donde la seguridad pública se presenta como el problema más apremiante para los ciudadanos, superando las preocupaciones sobre el crecimiento económico, que también se sitúa en un lugar destacado entre las inquietudes de la población. La encuesta, llevada a cabo por la Asociación de Empresas Familiares (AEF), revela que, a pesar de las tensiones sociales y económicas, los empresarios familiares mantienen un compromiso con el país, evidenciado por un 60% que planea invertir en Chile en los próximos tres años, marcando un cambio respecto a años anteriores, cuando muchos optaban por el extranjero.
La Encuesta de Percepción 2025, que contó con la participación de 104 socios de la AEF, también destacó que Latinoamérica, Estados Unidos y Europa son vistos como destinos secundarios para inversión, lo que indica una diversificación en las estrategias de expansión de las empresas familiares. Este enfoque no solo busca mitigar riesgos, sino también aprovechar oportunidades en mercados externos, lo que contrastó notablemente con el 2022, donde menos de la mitad mostraba interés en invertir en Chile. Según la presidenta de la AEF, Anne Traub, este compromiso es fundamental dado que estas empresas representan el 78% del total de las compañías en el país y generan una parte significativa del empleo y del PIB nacional.
El optimismo mostrado por los empresarios se refleja también en la anticipación de un crecimiento moderado para el 2026, donde el 61% de los encuestados cree que la economía chilena se desarrollará entre un 2,1% y un 3%. Este rango sugiere una expectativa de recuperación en un contexto donde se espera que las restricciones que han afectado a Chile en años recientes comiencen a relajarse. Sin embargo, la situación actual del país sigue generando inquietud, especialmente en el ámbito de la seguridad pública y el crecimiento económico, temas que han sido identificados como prioridades por una mayoría significativa de los empresarios familiares.
A pesar del optimismo hacia el nuevo gobierno, la mirada crítica hacia las instituciones actuales se hace evidente, con un asombroso 92% de desconfianza hacia la administración vigente y niveles considerablemente altos de desconfianza hacia el Senado y la Cámara de Diputados. En contraste, la Contraloría General de la República se salvaguarda como la única entidad con un nivel de credibilidad aceptable entre los ciudadanos. Este panorama evidencia un claro descontento con el estado actual de la política y la gobernanza del país, lo que podría repercutir en la toma de decisiones de inversión por parte del sector privado.
Los principales obstáculos que enfrentan las empresas en Chile incluyen la desaceleración económica, la incertidumbre política y los cambios regulatorios. En este sentido, los empresarios parecen estar enfocados en la estabilidad del corto plazo, priorizando el mantenimiento de sus negocios sobre nuevas inversiones. La percepción negativa prevalece en la evaluación de la situación económica y financiera de las pymes, donde el 37.1% de los encuestados la califica como mala o muy mala. De igual manera, las empresas estatales y las grandes empresas no escapan a esta percepción negativa, sugiriendo un desafío generalizado que podría obstaculizar el desarrollo económico en el futuro inmediato.





