En la celebración del Día Internacional de la Mujer Emprendedora, el Centro de Emprendimiento Colbún (CEC) pone en el centro de la mirada a cuatro mujeres destacadas de la región del Biobío. Desde Santa Bárbara hasta Coronel, estas féminas han decidido tomar las riendas de sus comunidades mediante sus emprendimientos en gastronomía, salud, artesanía y producción cervecera. Con talento, dedicación y una firme voluntad de superación, se presentan como ejemplos palpables de cómo el esfuerzo y la creatividad pueden transformar realidades y generar un impacto positivo en su entorno.
La directora del CEC, Vanessa Verdugo, subraya la importancia de visibilizar y fortalecer el talento local. «Estas emprendedoras representan la esencia de nuestro territorio: esfuerzo, calidad y compromiso con la comunidad», afirma Verdugo. Con un enfoque en el empoderamiento femenino, el CEC trabaja para promover la visibilidad y el apoyo a estas iniciativas que no solo buscan el éxito personal, sino que también contribuyen al bienestar del colectivo, cimentando el desarrollo económico y social del Biobío.
Una de estas historias ejemplares es la de María Angélica Salazar, dueña de Comecome, un restaurante que ofrece una fusión de la comida rápida tradicional con sabores autóctonos. Su menú, que incluye empanadas caseras y jugos naturales elaborados con ingredientes locales, refleja una gran dedicación a la calidad. Con 16 años de trayectoria, María Angélica sabe que emprender no es sencillo, pero su perseverancia y visión de consolidar su negocio es ejemplo de lo que las mujeres pueden lograr frente a las adversidades.
Por otro lado, Carol Moncada, fundadora de Audicor, ha enfocado su carrera en acercar servicios de salud auditiva a las comunidades del Biobío. A través de un centro auditivo integral, busca mejorar la calidad de vida de las personas evitando desplazamientos a ciudades lejanas. Carol destaca que las mujeres poseen una capacidad resolutiva y que, aunque ha sido un desafío continuo invertir en atención de calidad, el impacto positivo en su comunidad es extremadamente gratificante.
No menos importante es la historia de Alejandra Ortiz, quien ha convertido su curiosidad por la cerveza en una exitosa cervecería con identidad local. Cerveza Huequecura, que utiliza ingredientes autóctonos e inspiraciones mitológicas mapuches, es un orgullo para Alejandra. Junto a la artesana María Patricia Baquedano, quien ha encontrado en la artesanía un vehículo de expresión y sanación, estas mujeres demuestran que, a pesar de los desafíos, las historias de superación y éxito son posibles. En este contexto, el CEC reafirma su compromiso de seguir apoyando el emprendimiento femenino como un pilar fundamental en el desarrollo de la región.





