La economía chilena lleva años en constante ascenso, y no va a frenar pronto. Siendo la industria minera una de las más fuertes de Chile, este artículo echará un vistazo a los cinco grandes contribuyentes al crecimiento financiero de Chile.
La más conocida en el mundo: La actividad minera de Chile
Chile es conocido como el primer productor mundial de cobre, ya que produce más de un tercio de todo el cobre. También produce otro 20% de otros metales y minerales, como oro, plata, mineral de hierro y molibdeno.
Esta cifra aumenta cada año con una tasa media de crecimiento anual del 11%. Eso significa que solo en 2014 Chile ganó 14.000 millones de dólares con la producción minera.
La industria forestal
La industria forestal chilena ha crecido más de un 50% en la última década, y ahora tiene un valor de 11.000 millones de dólares para la economía de Chile
El sector de la madera representa el 65% de este crecimiento y emplea directamente a 400.000 personas, una décima parte de todos los trabajadores asalariados del país.
La agricultura chilena
El sector agrícola es el segundo en tamaño después de la industria forestal y tiene un valor de 14.000 millones de dólares anuales. Emplea directamente a más de 600.000 personas, pero también es el medio de vida de cerca del 70% de la población chilena
Ha sido uno de los sectores más dinámicos durante las últimas décadas, con una tasa media de crecimiento anual del 12%. La proporción de la agricultura como ingreso de las exportaciones era del 30% en 1960; en 2010 esta cifra había aumentado al 45%.
El sector industrial
En cuarto lugar se encuentra el sector industrial, compuesto principalmente por pequeñas y medianas empresas.
El sector industrial en Chile creció alrededor de un 12% anual desde principios de los 90 hasta 1999, pero se ha ralentizado considerablemente desde entonces. La industria representa el 27% del empleo y las exportaciones
Emplea a más de un millón de personas (14% del total). Contribuye en un 20% a la renta nacional y genera ingresos de exportación por valor de 24.000 millones de dólares anuales. Esta cantidad representa el 34% de todas las exportaciones de Chile cada año.
Las actividades industriales representan el 28% del valor añadido del PIB a precios de mercado; este porcentaje era del 35%. Hay 146 mil establecimientos manufactureros que emplean a 700 mil trabajadores
El turismo es muy importante
Pero la industria del turismo en Chile no se queda atrás, ya que en 2012 esta industria aportó 14.850 millones de dólares al PIB, es decir, cerca del 14% del PIB total Este año se espera que la llegada de turistas sea de 18 millones de personas y los ingresos se estiman en 15.500 millones de dólares
Los atractivos naturales del país benefician al turismo porque ofrecen una gran variedad de climas, paisajes y atracciones. Sin embargo, con la crisis sanitaria del COVID-19, el turismo se ha visto muy afectado.
Aunque se han producido mejoras desde entonces (incluidas normas sanitarias más estrictas), muchos visitantes siguen dudando en volver por miedo a enfermar de nuevo.
Una nueva investigación que se dará a conocer a finales de año, intentará demostrar cuánto ha cambiado el rol de la mujer en la minería nacional. En un evento organizado por CCM Eleva, se dieron a conocer algunas de las cifras que serán reveladas. Una de ellas demostró el caso de una empresa en donde casi el 50% son mujeres.
Es 2021 y la sociedad chilena no es la misma que hace 10 o 20 años. Hay temas que se han insertado fuertemente en la agenda nacional, siendo uno de los más importantes el rol de la mujer. Actualmente, el objetivo prioritario es garantizar la igualdad de género en todos los ámbitos.
En este sentido, la inclusión laboral es uno de los temas más comentados y en donde la industria minera parece comenzar a mostrar buenos resultados.
Esto porque durante el 13º capítulo del programa Trendinnova, organizado por el Club de Innovación del Consejo de Competencias Mineras (CCM Eleva), se dieron a conocer los primeros resultados del Estudio de la Fuerza Laboral de la Gran Minería. Este demostraría el gran avance experimentado en una industria que históricamente ha sido controlada por hombres.
Verónica Fincheira, gerente del Consejo, destacó en aquella instancia que el sector minero es el único que puede afirmar que la participación laboral de la mujer aumentó durante la pandemia. Inclusive, señaló la amplia presencia de mujeres en cargos directivos.
¿Cuáles son los resultados preliminares del estudio?
A pesar de que el estudio que inició este marzo será lanzado a fines de 2021, sus organizadores han revelado algunas cifras esperanzadoras para el rubro minero.
Según los datos que ha podido corroborar CCM Eleva en estos cuatro meses, destaca el aumento de la participación de la mujer en 3 puntos porcentuales. Por otro lado, también se adelantó que la inclusión femenina en cargos directivos y gerenciales ha aumentado, pasando de un 14,5% en 2018 a un 17,5% en la actualidad.
Debido a estos últimos datos, la gerente del consejo declaró que potenciar el rol de la mujer en altos cargos mineros puede ayudar a completar el objetivo de incrementar la participación de la mujer en la industria, ya que existirán más modelos a seguir.
El ejemplo de BHP
Uno de los factores que más han motivado este aumento de la participación femenina son los avances en innovación que han tenido lugar durante la pandemia del coronavirus, muchos de ellos relacionados con la implementación del teletrabajo.
En esta línea, una de las empresas que más se ha destacado es BHP, quien en su Centro Integrado de Operación (COI) de Santiago, han logrado incrementar de gran forma su participación laboral femenina, llegando a un 48% del personal.
Respecto a ello, la gerenta de Tecnología de BHP, Adriana Bassi, se mostró muy contenta con el logro, indicando que todas las pantallas presentes en el COI, que antes se operaban presencialmente en la mina, ahora se controlan de forma remota, lo que ha permitido el acercamiento de la mujer al mundo de la minería.
Aún queda camino por recorrer
Sin embargo, no todas las industrias pueden decir lo mismo. Lo cierto es que gran parte de la fuerza laboral en Chile y el mundo sigue siendo masculina, algo por lo que los Gobiernos e instituciones sin fines de lucro siguen trabajando para cambiar.
Según datos aportados por el Foro Económico Mundial, la pandemia tuvo un duro golpe para los temas de igualdad de género. A pesar de que su estudio no solo se centra en términos laborales, el dato que dan es abrumador: Se necesitarán 133 años para lograr la paridad entre hombres y mujeres.
Es por esto que es positivo que hechos como los que están sucediendo en la minería sigan apareciendo: “Nosotras desde hace 25 años que estamos entrando en la minería, ya que en 1996 se sacó esta ley del trabajo que no nos dejaba entrar en las faenas. Entonces, a pesar de que llevamos poco tiempo, ya estamos en toda la cadena de valor”, señaló Adriana Bassi.
Apenas fue aprobado por la Cámara de Diputados este proyecto ha dado qué hablar. Mientras algunos parlamentarios confirman la necesidad de establecer un royalty a la minería, varias autoridades y miembros del sector declaran esta iniciativa como inviable por sus efectos negativos en el desarrollo de futuros proyectos y las dificultades del SII para aplicar la cláusula anti-elusión.
¿Qué significa esto? Se refiere a la creación de un nuevo marco constitucional que establece, a grandes rasgos, el pago al Estado por parte de las mineras de un impuesto equivalente al 3% del valor “ad honorem” de los minerales extraídos anualmente. Esto quiere decir que, el royalty se calcula en base al valor de la venta, el precio efectivo del mineral en el momento.
Hoy, a dos meses de aprobado en primera instancia este proyecto, la discusión sigue en el Senado. Allí, varios expositores han dejado en claro su opinión ante la Comisión de Minería. Gran parte de ellos está en contra de su realización.
Uno de ellos ha sido Sergio Hernández, director ejecutivo de la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería (Aprimin), quien aseguró que de llevarse a cabo esta ley, la inversión extranjera en nuestro país en proyectos como los ligados al hidrógeno verde, corren peligro.
“Este es el peor momento para impulsar un proyecto de ley que grave más a la actividad económica más importante del país, que ha superado enormes desafíos con altos costos para seguir operando en pandemia, ya que requiere atraer más inversiones que generan empleo para superar la crisis de cesantía que nos ha dejado el COVID19”, comentó en esta columna.
Errores en el planteamiento de la ley
Dentro de las principales críticas que han surgido por parte de los distintos actores sociales, es que el proyecto está mal planteado desde un principio, lo que se ve reflejado en tres puntos.
Por un lado, el mismo Hernández ha establecido tres inconstitucionalidades que surgen de él. Al tratarse de un tributo que pagan las mineras al Estado, la constitución solo permite que el presidente de la República levante proyectos de este tipo. Además, la misma carta magna prohíbe proyectos manifiestamente desproporcionados y los que son injustos.
Pero, ¿por qué se considera desproporcionado e injusto? Para el ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda, resulta desproporcionado porque según la lectura que han hecho desde su cartera, la carga tributaria de las mineras se dispararía con el royalty propuesto más el actual Impuesto Específico a la Actividad Minera (IEAM). De aprobarse la iniciativa, la carga estaría entre el 60% y 86%, poniendo a Chile como uno de los países que más cobra a las empresas mineras.
Por otra parte, un estudio publicado por el Centro de Estudios Públicos (CEP), dejó de manifiesto lo injusto que resultaría la aprobación de esta ley: “El nuevo royalty afecta más a las empresas que tienen bajos márgenes operacionales, ya que no considera su capacidad de pago. La carga impositiva de ciertas empresas podría llegar hasta un 85% (e inclusive mayor bajo ciertas condiciones), dejando al sector minero en Chile con cargas tributarias mucho mayores que la de sus principales competidores”, expresaron en su sitio.
No se han estudiado las cifras actuales de impuestos
Otro de los puntos que se ha criticado respecto al desarrollo de esta nueva normativa, es que no ha mirado en detalle las cifras actuales relacionadas a los impuestos que ya pagan las empresas en nuestro país.
Según lo que presentó Marcos González, presidente de la Asociación de funcionarios de Impuestos Internos (ANEIICH) ante la Comisión de Minería, la mediana de impuestos, es decir el 50% de las mineras, estuvo pagando entre un 3 y un 5% de tasa efectiva en 2019, y entre un 13 y un 7% en 2020, números que no calzan con los que se manejan en la misma Comisión.
Para evitar errores, desde ANEIICH se han cuadrado con lo propuesto por el senador y miembro de la citada Comisión Guido Guirardi (PPD), quien aconseja solicitar a organismos internacionales estudios independientes de las tasas efectivas pagadas actualmente en los países mineros.
El tercer punto: En Chile ya existe un royalty
Finalmente, otra de las críticas relacionadas al planteamiento inicial del proyecto que está siendo analizado por el Senado, se relaciona con la definición de royalty.
¿Qué significa realmente este término? La Biblioteca Nacional del Congreso Nacional de Chile (BCN) lo define como “el impuesto, dependiendo del nivel de producción, se aplica sobre la renta imponible operacional, en base al margen operacional minero, que a su vez, representa el porcentaje de la renta imponible operacional respecto del ingreso operacional”. Luego realiza un análisis detallado de cuánto deberían pagar las mineras respecto a lo que producen y ganan.
Esta misma definición establece que en Chile existe royalty minero desde el 2010, año en que se promulgó la ley 20.469. Sin embargo, algunos parlamentarios han insistido en que en nuestro país no existe este tipo de gravamen destinado a las empresas mineras, argumento que ha sido duramente rebatido por Sergio Hernández frente la Comisión y en ocasiones anteriores.
“No es efectivo, como lo argumentan algunos parlamentarios que impulsan este nuevo actual proyecto de royalty en Chile, que este gravamen no exista. Existe desde hace 16 años”, señaló en el sitio mch.cl.
¿Por qué el royalty no podría ser fiscalizado por el SII?
Pero fuera de los problemas de planteamiento que pueda tener el proyecto de royalty a juicio de quienes han sido señalados en este artículo, también existe otro problema relacionado con el tipo de impuesto que se pretende crear.
En una intervención frente a la Comisión de Minería del Senado, el ministro de Hacienda reveló que si el royalty no cambia su condición de impuesto normal, habría problemas para medirlo: “Si no se califica como tributo, entonces el Servicio de Impuestos Internos no tendría poder de fiscalización y la inaplicabilidad de la cláusula general anti elusiva”, manifestó.
De aprobarse la ley como está, el Servicio de Impuestos Internos (SII) no tendría la autoridad para fiscalizar las faenas mineras. Solo podría si el royalty se considerase como un tributo.
Esto traería graves problemas al corazón de esta ley, la cual pretende destinar dineros específicamente a la mitigación de impactos ambientales en las regiones mineras, la creación de un Fondo de Convergencia Regional, el financiamiento de una renta básica universal mientras dure el estado de excepción constitucional y para contribuir a las arcas del Ministerio de las Ciencias.
¿Es el mejor momento para implementar esta ley?
Por el momento el Gobierno ha estado dispuesto a conversar acerca de la realización de este proyecto, siempre dejando en claro que hay varios aspectos que modificar. En este sentido, la presidenta del Senado, Yasna Provoste (DC), ha señalado estar a favor del diálogo inter-institucional para avanzar en la aprobación de esta ley.
Uno de los principales objetivos del nuevo royalty minero es realizar una repartición correcta de las ganancias que se obtienen de los impuestos en este rubro, poniendo énfasis en las regiones en donde sucede la extracción de minerales como el cobre y el litio.
Sin embargo, a juicio de nombres como Sergio Hernández, Marcos González o el propio ministro de Hacienda, es necesario resolver algunos puntos, especialmente aquellos que hacen referencia a las tasas efectivas de impuestos, las cuales podrían ser perjudiciales para el desarrollo de la misma actividad.
A pesar de que aún no se tiene previsto la aprobación de esta ley, los inversionistas extranjeros ya comienzan a mirar con preocupación la discusión que se vive al interior del país. Así lo dejó claro Goldman Sachs, quien afirmó que Chile podría arriesgar la producción de un millón de toneladas de cobre en el caso de aprobarse la ley (4% del suministro global).
De las empresas encuestadas, más de la mitad dijo tener entre un 50% y un 70% menos de trabajadores de los que necesitan para sus huertos y almacenes.
«La escasez a la que se enfrentan los productores que están cosechando en este momento está en su mayoría dentro de este rango», dijo el presidente de Fedefruta, Jorge Valenzuela.
«Si esta situación se mantiene, cuando lleguemos a septiembre tendremos un déficit de más de 150.000 trabajadores para las tareas críticas».
La Región del Maule es donde se ha registrado la mayor escasez de mano de obra, con un promedio del 52%, según la encuesta.
Casi la mitad de los encuestados dijo que el salario medio ha aumentado entre un 20 y un 30 por ciento debido a la dificultad de encontrar trabajadores, mientras que el 28 por ciento se ha visto obligado a aumentar los salarios entre un 40 y un 50 por ciento.
A pesar de que los salarios han subido más del 50 por ciento en la Región de Coquimbo, las empresas de esa zona han enfrentado una escasez de mano de obra del 48,7 por ciento.
«En esta zona, han tenido que dejar la fruta sin cosechar, lo que supone una pérdida de trabajo para todo el año», dijo Valenzuela.
En la zona central de Chile, donde el trabajo hasta ahora consiste principalmente en la poda, la disponibilidad de trabajadores en la Región de O’Higgins ha disminuido en un 47,5 por ciento.
Cuando se les preguntó por las razones de la escasez, el 92 por ciento de los encuestados dijo que los trabajadores temían perder sus beneficios estatales si firmaban un contrato de trabajo.
Para corregir esta idea errónea, Fedefruta ha pedido una campaña que informe a los ciudadanos de que pueden trabajar sin renunciar a sus prestaciones durante la pandemia.
Además, el 36% de los encuestados citó la falta de mano de obra extranjera como consecuencia del cierre de las fronteras como principal factor de escasez. El 28% consiste en «trabajadores que no pueden salir de sus casas porque sus hijos no pueden ir a clase», dijo Valenzuela.
El miedo a contraer Covid-19 fue la razón para el 20,3 por ciento de las empresas en cuanto a la razón por la que la gente no está trabajando.
«Es fundamental seguir avanzando en los planes de vacunación en las zonas rurales del país», dijo Valenzuela.
Por último, sólo el 15 por ciento dijo que los problemas se debían a las restricciones de movimiento entre las comunidades y regiones en cuarentena.
Casi la mitad de los encuestados (49 por ciento) estima que, si la situación se mantiene de aquí a los meses de verano, tendrán que dejar de cosechar entre el 20 y el 30 por ciento de su producción; mientras que el 23 por ciento dijo que les impediría recoger entre el 40 y el 60 por ciento de su cosecha.
«Si no tenemos gente, la fruta se va a empezar a pudrir y vamos a tener muchas más complicaciones», dijo Valenzuela.
Fedefruta ha solicitado reuniones con las autoridades del sector para discutir medidas urgentes que alivien la escasez.
La producción industrial en Chile subió en mayo un 3,5 % comparada con el mismo periodo del año anterior, empujada por un incremento en las manufacturas y en la electricidad, el gas y el agua y pese a la caída en la minería informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El Índice de Producción Manufacturera (IPMan) fue el que más influyó en el resultado del Índice de Producción Industrial (IPI) al presentar un alza de 8,9 % respecto al mismo mes del año anterior, principalmente a causa del aumento en la elaboración de productos alimenticios.
También hizo aumentar la producción industrial el Índice de Producción de Electricidad, Gas y Agua (IPEGA), que se incrementó un 3,3 % en relación con mayo de 2020, indicó el INE.
En contraste, el Índice de Producción Minera (IPMin) disminuyó 1,4 % interanualmente por la menor actividad registrada en la minería metálica, «producto de la baja en la extracción y procesamiento de cobre», afirmó el instituto.
La poderosa industria de la minería chilena ha mantenido las operaciones pese a la pandemia y se ha convertido en un sector clave en la fuertemente golpeada economía local, que cayó un 5,8 % en 2020 -la peor cifra en cuatro décadas-, aunque el Banco Central estima un crecimiento del producto interior bruto (PIB) en 2021 de entre 8,5 % y 9,5 %.
Chile, que aglutina el 28 % de la producción mundial de cobre y está debatiendo la posibilidad de implantar una regalía a la extracción del metal, produjo en 2019 un total de 5,7 millones de toneladas, por debajo de la cifra récord de 5,8 millones de 2018.
El metal rojo, fundamental en la transmisión de energía, se ha convertido en el principal producto chileno y concentra casi el 50 % de las exportaciones.
Con más de 1,55 millones de infectados y más de 32.400 muertos desde el inicio de la pandemia, Chile fue golpeado por una grave segunda ola en marzo y abril, que puso contra las cuerdas al sistema sanitario y que obligó a confinar al 90 % de la población.
Con la llegada de mayo, las autoridades comenzaron a levantar cuarentenas, pero la situación volvió a empeorar en junio, pese al exitoso proceso de vacunación que lleva a cabo el país y gracias al cual ya han completado su esquema de inoculación más del 68 % de la población objetivo, formada por 15,2 de los 19 millones de habitantes.
La iniciativa impulsada por los parlamentarios fue anunciada luego de reunirse con más de 50 organizaciones del rubro de la pesca artesanal del país, donde señalaron su decisión de poner fin a la llamada «Ley Longueira» .
Los diputados Jorge Brito (RD) y Marcos Ilabaca (PS), anunciaron su compromiso para derogar la vigente Ley de Pesca, más conocida como “Ley Longueira“. Aquella legislación, es ícono de la corrupción debido a que se hicieron públicas las presiones realizadas por la empresa CORPESCA a las autoridades de la época (2012), para incluir diferentes artículos en el texto a su beneficio, perjudicando al rubro de la pesca artesanal, salpicando a varios políticos que tuvieron que dar explicaciones en los tribunales .
Luego de una reunión vía zoom con una decena de pescadores artesanales del país, el diputado Jorge Brito, manifestó su compromiso con los trabajadores del mar, señalando que se iniciará una tramitación para derogar esta polémica ley e incluso le colocó plazos.
“Hemos definido una agenda de trabajo que tiene diferentes etapas, pero se resume en el compromiso que hemos adoptado con el diputado Ilabaca – presidente de la Comisión de Constitución- , para que, a lo más en un mes, comencemos la tramitación de la anulación de la Ley de Pesca“.
Además, Brito agregó lo importante que es incluir a los pescadores en este proceso, ya que fueron ellos los principales afectados, asegurando que serán considerados en una futura nueva legislación.
“Por eso estamos trabajando en conjunto a las organizaciones en la indicaciones para abordar con responsabilidad la nulidad. El compromiso es retomar el estado de derecho en una ley que fue hecha con corrupción, pero también porque es una necesidad en la protección de los ecosistemas marinos y de la pesca artesanal”, añadió el parlamentario de Revolución Democrática.
Por su parte, el diputado Marcos Ilabaca, comentó que es imposible que una ley concebida por la corrupción permanezca con vigencia, ya que solo sigue aumentando aún más la precariedad por la que atraviesa el rubro de la pesca artesanal en las costas chilenas.
“La Ley de Pesca nació con un vicio original, y ese vicio original es la causa por la que necesitamos anularla, nunca la corrupción puede ser base de la generación de leyes en nuestro país. Por eso, en conjunto con el diputado Brito estamos desarrollando un proceso de escucha y conversación con los pescadores de nuestro país, porque necesitamos construir una ley que en definitiva logre solucionar los graves problemas que la pesca artesanal está viviendo”, subrayó.
La producción y consumo de leche de vaca tienen una importancia primordial en la economía nacional y en gran parte del mundo. Es un componente relevante en la alimentación de las personas, especialmente por su contenido de nutrientes de alto valor que contribuyen a una dieta adecuada, especialmente en la infancia.
Desde el trabajo realizado por el Programa Territorial Integrado de la Leche (PTI Lechero) se avanzó a crear una nueva marca sectorial denominada “Chile Milk” www.chilemik.clEsta nueva marca está en etapa de inscripción ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI), para posteriormente trabajar en el posicionamiento de los productos lácteos chilenos en los mercados seleccionados.
Eduardo Schwerter, presidente de la Federación Nacional de Productores Lecheros, (Fedeleche) explicó que “desde Fedeleche hemos acogido esta iniciativa del PTI de muy buena forma con el fin de impulsar el desarrollo de una marca sectorial que englobe toda la producción láctea nacional destinada a la exportación”, sostuvo Schwerter.
“Se diseñó una estrategia de marca con el objetivo de penetrar a más mercados, mediante un trabajo asociativo público-privado que apoya el diseño, la implementación y el fortalecimiento del posicionamiento internacional de los productos del sector lechero, contribuyendo al reforzamiento de la imagen de Chile en el exterior. Como Fedeleche estamos muy comprometidos con nuestra marca sectorial: Chile Milk e invitamos al mundo lechero a sumarse y apoyar esta iniciativa que nos brindará un sello representativo en el exterior”, dijo el presidente de Fedeleche.
ProChile cuenta con un programa de marcas sectoriales, que apoya a las asociaciones gremiales para promocionar sus productos en el extranjero. Las marcas sectoriales se obtienen tras un concurso público para proyectos que buscan potenciar un determinado sector productivo nacional, mediante la creación e implementación de una marca que sea representativa de dicho sector.
Ricardo Arriagada, Director de ProChile indicó que “para Chile el sector de alimentos tiene una tremenda importancia, ha sido el motor de la economía durante varios años y le ha permitido posicionarse en los mercados más exigentes en los términos de productos alimenticios, de hecho; en muchos de ellos somos número uno a nivel de exportación y eso es gracias al posicionamiento que tiene Chile y su imagen. El que Chile Milk se sume con una marca sectorial contribuye a posicionarse en otro gran producto de un país que tiene atributos tan especiales, eso significa que tenemos productos que son inocuos y que permiten un posicionamiento de Chile de manera integral”, dijo.
“Sabemos que para comunicar los atributos y posicionar bien los productos se debe construir una marca y el sector lácteo está construyendo una marca que se llama Chile Milk que va a ser parte del club de la marca sectoriales de ProChile, esto nos permitirá ser un país cada vez más potente en productos alimentarios que nos permiten tener un buen posicionamiento, como así lo han hecho muchos que en este momento son número uno a nivel de exportación a nivel mundial”, enfatizó Arriagada.
Uno de los objetivos del programa articulado por Corfo es resaltar y dar valor agregado al sector lechero nacional, Rodrigo Carrasco Director Regional de la Corfo en Los Lagos señaló que “esta marca viene a coronar un trabajo de años que hemos venido desarrollando para apoyar no sólo a la industria láctea mayor si no a los diferentes grupos comerciales que se han formado al alero de los diversos instrumentos de Corfo como son los PROFO Campos Australes, Surmilk, Torrencial Lechero, Oro Blanco que son empresas que están generando interesantes productos y que esta marca sectorial les permite estar dentro de los rubros económicos o sectores que representan a nuestro país en el extranjero tal como son los vinos hoy en día, esta marca además permite alinear a todo el sector en función de la exportación productos lácteos nacionales”, señaló.
La industria del cobre, principal renglón económico de Chile, reportó hoy buenos resultados por el incremento de la producción y por mayores ganancias gracias a los altos precios en el mercado internacional.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este viernes que en marzo último la producción del metal rojo aumentó 2,1 por ciento en comparación con igual mes de 2020.
La industria minera local, que aporta la cuarta parte del cobre que se produce en el planeta, tuvo mejores resultados en marzo, indicó el INE, debido a una ley (calidad) superior del mineral y un mayor procesamiento en importantes empresas del rubro.
Por su parte, la estatal Corporación del Cobre (Codelco) informó que en el primer trimestre logró ganancias por mil 627 millones de dólares, la cifra más alta desde igual etapa de 2011, cuando se alcanzaron los dos mil 336 millones.
Además sobrepasa en más de 30 veces lo logrado en ese trimestre de 2020, cuando solo se reportaron ganancias por 53 millones.
El alto nivel de los dividendos obedece al fuerte y sostenido incremento del precio del metal rojo en el mercado internacional, que supera ampliamente los cuatro dólares la libra, muy cerca de su máximo nivel histórico, y a una mayor eficiencia en la producción, indicaron directivos de Codelco.
Chile produce anualmente más de 5,6 millones de toneladas de cobre, que contribuyen en casi el 10 por ciento al producto interno bruto nacional.
La producción industrial en Chile subió en marzo un 2,9 % comparada con el mismo periodo del año anterior, empujada por un incremento en las manufacturas y una alza en la minería, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El Índice de Producción Manufacturera (IPMan) fue el que más influyó en el resultado del Índice de Producción Industrial (IPI) de marzo, mes en el que la segunda ola de la pandemia se agravó y obligó a decretar cuarentenas masivas.
Las manufacturas presentaron así una subida del 3,9 % respecto al mismo mes del año anterior a causa del «aumento en la elaboración de bebidas alcohólicas y no alcohólicas, en especial de vino de uvas frescas envasado», aseguró la institución.
También hizo aumentar la producción industrial el alza en el Índice de Producción Minera (IPMin), que creció 2,1 % respecto al mismo período de 2020 por la mayor actividad registrada en la minería metálica y en la minería no metálica.
«La minería metálica creció 1,8 % producto del alza en la extracción y procesamiento de cobre, como consecuencia de una mayor ley de mineral y un mayor procesamiento en importantes empresas del rubro», explicó el INE.
La poderosa industria de la minería chilena ha mantenido las operaciones pese a la pandemia y se ha convertido en un sector clave en la fuertemente golpeada economía local, mellada por las restricciones sanitarias impuestas para combatir el coronavirus.
El Índice de Producción de Electricidad, Gas y Agua (IPEGA) también se incrementó, un 1,8 % en doce meses, debido a que las tres actividades que lo componen presentaron aumentos en su actividad, en especial el gas, que subió un 7,3 %.
«También se incrementó la electricidad, que subió un 2,4 % producto de la mayor generación de energía solar y de la agrupación de diesel», agregó el INE.
Con más de 1,1 millones de infectados y más de 26.000 muertos desde el inicio de la pandemia hace más de un año, Chile está siendo golpeado actualmente por una grave segunda ola que obligó a confinar al 90 % de la población.
La crisis sanitaria hizo caer la economía chilena un 5,8 % en 2020 -la peor caída en cuatro décadas- y, aunque los datos preliminares de febrero de este año mostraron una nueva caída (-2,2 %), el Banco Central estima un crecimiento del producto interior bruto (PIB) en 2021 de entre el 6 % y 7 %.
La industria eólica mundial cerró 2020 como el mejor año de su historia, con un total de 93 gigavatios (GW) de nueva capacidad instalada, lo que representa un incremento del 53%, a pesar de la crisis del Covid-19.
No obstante, el Consejo Mundial de Energía Eólica (GWEC) advierte de que este crecimiento no es suficiente para asegurar que el mundo alcance el cero neto para 2050.
Así, el organismo estima que el mundo necesita instalar energía eólica tres veces más rápido durante la próxima década para mantenerse en una vía cero neto y «evitar los peores impactos del cambio climático».
En la última década, el despegue de las innovaciones tecnológicas y las economías de escala han permitido a la eólica casi cuadruplicar su tamaño, confirmándose como una de las fuentes de energía más rentables y resilientes de todo el mundo.
El crecimiento récord del año pasado fue impulsado especialmente por un aumento de las instalaciones en China y Estados Unidos –los dos mercados de energía eólica más grandes del mundo–, que juntos instalaron el 75% de las nuevas instalaciones en 2020 y representaron más de la mitad de la capacidad total de energía eólica del mundo.
España, sexto país con nueva capacidad y 5º por MW acumulados
Por su parte, España fue el sexto mercado con más nueva capacidad de eólica terrestre en 2020, con una instalación de 1.400 MW, tan solo por detrás de China (48.940 MW), Estados Unidos (16.913 MW), Brasil (2.297 MW), Noruega (1.532 MW) y Alemania (1.431 MW).
En lo que se refiere a capacidad acumulada, se sitúa como el quinto mercado, con un total de 27.238 MW, por detrás de China (278.324 MW), Estados Unidos (122.275 MW), Alemania (55.122 MW) e India (38.625 MW).
Así, actualmente la capacidad de energía eólica instalada en todo el mundo alcanza los 743 GW, contribuyendo a evitar más de 1.100 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), lo que equivale a las emisiones anuales de carbono de Sudamérica, según los datos de GWEC.
Ritmo de 280GW anuales
No obstante, de acuerdo con los escenarios establecidos por organismos internacionales de energía como Irena e IEA, sería necesario instalar a un ritmo mínimo de 180 GW de nueva energía eólica cada año para limitar el calentamiento global a muy por debajo de 2°C por encima de los niveles preindustriales, y habría que instalar hasta 280 GW anuales para mantener una vía que cumpla con cero neto para 2050.
Así, GWEC pide a los responsables políticos que tomen un verdadero enfoque de «emergencia climática» para permitir un aumento más rápido, con medidas como la eliminación de la burocracia y las reformas de las estructuras administrativas con el fin de acelerar y racionalizar la concesión de licencias y permisos para proyectos.
Además, ve necesario llevar a cabo un aumento masivo de las inversiones en red, puertos y otras infraestructuras necesarias para permitir el aumento de las instalaciones, así como la modernización de los mercados de energía para asegurarse de que representan los verdaderos costes sociales de los combustibles fósiles contaminantes y facilitar una transición rápida a un sistema basado en energía renovable.